Ricardo A. Pérez: ·Entre el cerdo de Haneke y el cerdo de mi infancia·

Las imágenes pueden ser jerarquizadas o no, creo que esa es la primera decisión que debe tomar un poeta de este tiempo. En las calles nos encontramos perseguidos por la búsqueda y el rechazo; en nuestros recuerdos se mezcla de manera brutal lo agradable y lo grotesco; hay espíritus más fuertes capaces de transformar una cosa en la otra. Dejarse doblegar por las imágenes tampoco debe ser motivo de vergüenza o un sentimiento de derrota; aunque sí constituye el camino para adentrarnos en lo que podríamos calificar como una poética débil, alejada de lo demostrativo, flexible y abrumadoramente democrática. Para seguir leyendo…

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