Rafael Rojas: ·La polis literaria·

Para quienes vivíamos en La Habana a mediados de los 80 fue, primero, una sorpresa y luego algo rutinario, leer crónicas de Gabriel García Márquez en Juventud Rebelde y ver al escritor, junto a los gobernantes del país, en cuanto acto público tuviese lugar. Todas las novelas del Nobel colombiano estaban a la venta en librerías y los lanzamientos de algunas de ellas, como El amor en los tiempos del cólera (1985), eran ceremonias de Estado, a las que asistían vicepresidentes, ministros y embajadores. Algo rutinario que, sin embargo, no dejaba de ser extraño si se recuerda que buena parte de la literatura latinoamericana dé entonces era inaccesible o estaba vetada en la isla y que los propios escritores cubanos de mayor reconocimiento oficial (Alejo Carpentier o Nicolás Guillén, por ejemplo), jamás llegaron a tener una relación tan íntima con el poder. Para seguir leyendo…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s