Gerardo Muñoz: ·Paraguayan Sea de Wilson Bueno·

El poema no nombra o crea cualquier cosa, ya que es la errancia lo que se puede prescindir de la imagen encantada y liberar la asociación rítmica entre lo familiar, lo desconocido y lo inesperado. Y es el desobramiento del ritmo lo que se desvía de la temporalidad vulgar del tiempo histórico, el tipo que se ha importado del mito unificador de tierra para contener la irreductibilidad fluvial de la imaginación dentro de los idiomas. El encanto en Mar paraguayo no es, por lo tanto, una elaboración programática para la transculturación o la producción alegórica en el cierre de las hegemonías culturales. Más bien, el encanto con el que el poema de Bueno podría pensarse; aquello que Martin Heidegger, en su comentario a los Himnos de Hölderlin, llamó un vagar en la errancia. Para seguir leyendo…

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