Octavio Armand: ·La prosa nostra·

¿Por qué Gombrowicz despertó mi curiosidad? ¿Y por qué esa curiosidad no amainó tras el Ciclón? La respuesta está apretada en Contra los poetas, título que me atrajo como un desafío, por no encabezar un puñado de páginas sino un puño de páginas. Así me dispuse a leerlo. Así, creía, estaba obligado a sentirlo. La cuestión era muy personal. Gombrowicz me arrojaba el guante. Contra los poetas había sido escrito contra mí. Era una insolencia. Un insulto. Un libelo. Para seguir leyendo…

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