Aldeide Delgado: ·Arte entre censura y complicidad·

Como sostienen Pedro Cruz Sánchez y María Teresa Marín en El turista como espectador del arte contemporáneo” (1999), las exposiciones se convierten en grandes operaciones de marketing y campañas bien estudiadas de publicidad que, al tiempo de crear el producto, crean la demanda social del mismo. La mejor estrategia para la actual Bienal de La Habana hubiese sido invitar a Luis Manuel Otero y a Yanelys Nuñez a debatir sobre las experiencias de la #00Bienal, presentar el catálogo y analizar qué otras narrativas y modelos de gestión propició la bienal alternativa. Su participación en la actual Bienal hubiese significado una reconciliación, una esperanza –o ilusión– de libertad creativa. Sin embargo, bajo la sombra del Decreto 349, Otero fue detenido por las autoridades el 4 y 11 de abril de 2019 para impedir la realización de acciones durante la Bienal. Desde su casa en La Habana Vieja, el artista prepara ahora la Bienal sin 349, una bienal alternativa donde expondrá la serie Se USA: un homenaje a la historia minúscula y un reclamo a la libertad de opinión. Para seguir leyendo…

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