Héctor Manuel Gutiérrez: ·Nueva visita a ‘El laberinto de sí mismo’. Mi encuentro con Labrador Ruiz y la gestación de la vanguardia cubana·

Laberinto es una especie de largo poema lírico: el tono conversacional con que se nos entrega es parte del proceso de “fabricación” de la obra. El narrador/autor/personaje que nos habla, o habla consigo mismo, va inventando, instalando el texto. Y así el fluir del pensamiento es la novela misma: “la estructura está siendo construida con los avíos que el propio lenguaje está suministrando, con los elementos que el propio lenguaje le va dando” y, como dirían algunos críticos al enfocar el énfasis panóptico de la novela: “todo hilo narrativo, toda secuencia más o menos lógica de la novela tradicional, lo sustituye por la elaboración de una visión rápida, vivaz y muy breve, de momentos significativos en la vida de sus personajes”. Para seguir leyendo…

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