Perla Rozencvaig: ·Interviú a Reinaldo Arenas·

Me dirijo a un solo lector, que soy yo mismo. Leo los textos y si no me gustan los rompo. Ese lector, yo mismo, luego se desdobla en otro y así sucesivamente hasta adquirir un carácter infinito. Toda obra es un acto de complicidad entre uno y el lector. Los lectores asimilan lo que pueden o quieren; por lo tanto el libro es un objeto cambiante. Es lo interesante, lo que hace que una obra de arte sea inagotable. Cada lector inventa su propia novela. Uno le da una serie de símbolos, señales, penas, esperanzas y terrores que después organiza según su sensibilidad. Para seguir leyendo…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s