Juan Antonio Molina: ·Yo insulté a Clement Greenberg en La Habana·

La obra de Flavio, que no es radical ni dramática, se construye como una negociación entre los residuos de la vanguardia y los márgenes del kitsch. Rompe la oposición esencialista entre la alta y la baja cultura, entre el original y la copia, entre el centro y la periferia. Más allá de su uso político, ambos términos tienen que ver con la manifestación de lo ornamental en el arte. Si Gombrich consideraba lo decorativo como un aspecto “colateral” del arte, ya en las tesis de Yves Michaud, el arte se entiende más bien dentro de ese proceso de transacciones entre lo central y lo marginal. Para seguir leyendo…

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