Severo Sarduy: ·Ángel Acosta León: Una carpa de circo descocida (1990)·

Las cacatúas, pintureras y parlanchinas, criollas cítaras de plumas, afrontan sus retóricas en una jaula barroca. La gigantesca cafetera niquelada silba; el carruaje de los reyes pintarrajeados está dispuesto a salir de la pista… Pero no: esto no es más que el repertorio, el “tema” abusivo en su enunciación, de la pintura de Acosta León. La realidad –porque hay una realidad del lienzo que va más allá de todos los temas, de todo, incluso, lo que se ha figurado o se ha intentado figurar – es muy distinta. Contradictoria, antípoda, minando desde el interior, con la solapada corrosión de un curare, lo que el cuadro, a primera vista y con el título, finge presentarnos… Para seguir leyendo…

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