Jorge Luis Marrero: ·Nosotros, los hipocondriacos·

Leí una sola vez, recién publicada, Antes que anochezca. Ha pasado mucho tiempo, pero hace poco, leyendo en Facebook a Ponte-Gabor, recordé cómo Arenas contaba que su desaforada lujuria homosexual se esfumó totalmente durante su encarcelamiento. Siendo la cópula entre hombres no una elección, sino la única opción sexual posible, para Reinaldo perdió todo atractivo: se mantuvo célibe durante toda su condena. A mí, en estas condiciones, me está pasando algo semejante con la creación artística. Me siento absolutamente bloqueado. Para seguir leyendo…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s