Ángel Pérez: ·inCUBAdora publica una edición facsimilar de ‘Naranja Dulce’·

Para comprender la significación que estos (apenas) cuatro números de la revista tuvieron –reparemos, por ejemplo, en que muchos de los nombres que se dieron cita en ella integraron además proyectos tan revolucionarios como Paideia o Diáspora(s)–, habría que retroceder a la década anterior, incluso a los primeros años de los ochenta. El impacto radical del pensamiento estalinista que triunfó en Cuba hacia la década del setenta, tanto en la esfera artística como educacional y cívica, generó una depresión cuasi absoluta de las formas de producción de saber y estéticas. La intervención del poder político –no importa ahora las estrategias desplegadas– en los dominios de la creación artística, generó una producción, en su gran mayoría, sinflictiva, cosificada, esquemática. En el terreno de la escritura literaria, los efectos de esos años setenta condicionaron una verdadera crisis en el lenguaje. Para seguir leyendo…

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