Ladislao Aguado: ·Heroica de la Green Card·

La comida —sobre todo la de los pobres— parece enriquecida con algún tipo de jarabe, que termina cebándote como un animal de cría. A los hombres, las carnes baratas, los yogures nonfat, los quesos que no lo son, los pollos regalados, los pavos gigantes, los tomates sin olor y los panes eternos se nos transforman en un forúnculo enorme en medio del abdomen. Pienso en una suerte de acné para obesos, en un estadio terminal del que no conseguirás desprenderte jamás, aunque solo comas lechuga, aunque no bebas un gramo de alcohol, aunque solo respires a través de una mascarilla. Para seguir leyendo…

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