Ingrid Robyn: ·Curating an International Avant-Garde: revista de avance and the Visual Arts·

Los artículos publicados en estas revistas a menudo iban acompañados de reproducciones que los convirtió no solo en la principal fuente de información sobre el arte contemporáneo europeo, sino, también, en su primera oportunidad de contacto visual en Cuba. Este primer contacto fue restringido por al menos dos limitaciones materiales: la disponibilidad de imágenes para ser reproducidas, y el medio de reproducción en sí mismo; es decir, el hecho de que estas reproducciones fueran invariablemente en blanco y negro. Para el público cubano, la pintura de vanguardia no era más que un par de impalpables imágenes en blanco y negro estampadas en revistas literarias al lado de la publicidad para los cepillos de dientes. Era tanto un objeto de deseo como un producto de consumo que creaba la necesidad de sí misma, ya que sus implicaciones y significados artísticos a menudo se perdían en sus propios medios de circulación. Para seguir leyendo…

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