Hilda Landrove: ·Todo era un mar de antorchas. Y por debajo, el delirio·

El totalitarismo hace de la masa un sujeto estético, y dedica todas sus reservas de imaginación disponibles, que son pocas, pero aun así productivas, a la creación de imágenes de masas humanas. Años más tarde, recuerdo haber escuchado la historia de cómo se concibieron las marchas por el regreso del niño Elián. Era importante que el efecto visual fuera el de una marea blanca, y ello sería logrado por la uniformidad de miles de pulóveres (playeras) blancos llevados por los asistentes. Para seguir leyendo…

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