Leandro Estupiñán: ·Una vieja obsesión que solo consigue el ridículo·

En materia de enciclopedias, que es lo que lo que impone hoy por las supresiones o manipulaciones de Ecured, tampoco debe olvidarse que el problema fue burdo en aquella obra de dos tomos titulada Diccionario de la Literatura cubana editado por el Instituto de Literatura y Lingüística en 1980 y 1984. Y digo que “la cosa” aquí fue más burda porque todavía tenemos en nuestras bibliotecas los ejemplares que nadie ha podido enmendar. De hecho, incluso está disponible de manera virtual en sitios como la Biblioteca Cervantes (…). Nombremos algunos ejemplos de quienes quedaron fuera en este trabajo que, no obstante y por ello mismo representa una antología de significativo valor documental: Luis Agüero, Oscar Hurtado, Juan Arcocha, Calvert Casey, Severo Sarduy, René Jordán… Pero, hay omisiones más escandalosas si es que usted ya estaba escandalizado: Gastón Baquero, Humberto Piñera, Guillermo Cabrera infante, Lino Novas Calvo… Para seguir leyendo…

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