Luis Alberto Mariño Fernández: ·Partituras vacías: una biografía del proceso·

La idea de componer partituras vacías remite desde su primera y directa radicalidad a la obra 4’33’’ de John Cage. En esta obra histórica, a veces interpretada como puro escándalo o gesto que muere desde su propia radicalidad, redescubrí hace poco, ayudado por la lectura del propio Cage y desde la radicalidad y la apertura del concepto de atención de Simone Weil, la ‘‘fascinación’’ (utilizo el término de Cage) por el paisaje sonoro, tal cual se nos presenta en cada momento. Esta obra de Cage es un marco temporal fijo (4,33 minutos) abierto a un infinito de posibilidades de acontecimiento (paisaje sonoro). Para seguir leyendo…

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