Lynn Cruz: ·Los masturbadores de las playas desiertas·

En esa época del año, la Playa del Chivo (también conocida como La Mojonera, por los conductos de aguas albañales) es bastante solitaria, pero de vez en cuando se aparece alguna que otra persona. Miguel seguía encuadrando a unos cien metros de mí. Empecé a escuchar unos gemidos a mis espaldas. Me volteé. Tras las uvas caletas que estaban del otro lado de las rocas, había un hombre tirado en el suelo, con los pantalones bajados, masturbándose… Empecé a gritarle a Miguel que teníamos que parar, pero él insistió, porque la luz comenzaba a caer: —¡Sigue! ¡Sigue! Me resultaba casi imposible concentrarme. Pero como mi mirada solo debía estar dirigida hacia el anillo en mi mano izquierda, soporté un tiempo más. Para seguir leyendo… 

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