Guillermo Fariñas: ·Radiografía de los miedos en Cuba. Autobiografía y otros textos·

Una de las alternativas para generalizar el miedo fue la manipulación de las masas, movidas por pasiones y
emociones, que gritaban en las abarrotadas plazas públicas “¡Paredón! ¡Paredón! ¡Paredón!,” fuente de
linchamiento que denotaba odio y rencor hacia sus coterráneos. Porque en nombre del pueblo se juzgaba, se confiscaba sin indemnización, se fusilaba y se neutralizaba todo intento de oposición. Ello dio lugar a la marginalización política de un importante sector poblacional, que aterrorizado abandonó el país. Otros sectores fueron silenciados o enviados a la cárcel ante la fuerza de la cruzada revolucionaria. Para seguir leyendo…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s