Gerardo Muñoz: ·Hamlet Lavastida o la amistad de la palabra·

Le debo a un intercambio reciente con el pintor Juan Miguel Pozo la pista de que en Hamlet hay un fervor originario por la palabra, por el gusto del fraseo, la estilización de la mímesis y hasta por la parodia. Todas estas formas nos acercan a una cierta dimensión de la lengua en su estado puro, poético. Y lo cierto es que en Hamlet también existe una pasión por la conversación. Una conversación que no era un simple diálogo, puesto que aquellos que dialogan a fin de cuentas intercambian opiniones o imponen razones. En Hamlet encontramos lo contrario: la conversación se volvía posibilidad de andar por un camino entreverado, sin objetivo alguno, salvo el deseo de morar en las cercanías de una palabra a la que queremos atrapar. Hamlet es un fabuloso cazador de estos azarosos “tropezones” que acontecen en la lengua. Para seguir leyendo…

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