Archivo de la categoría: Artes visuales

Elvia Rosa Castro: ·Arte, artistaje, happy hour y transdilema·

Esto de emplazar banderas y astas se le da bien a Wilfredo Prieto, quien, en un rapto más cínico aún, emplazó un paño rojo en son de pasarela por las calles londinenses. La tela partía de un mástil (o llegaba hasta él). Estoy hablando de la instalación Línea ascendente. (Línea roja. Bandera roja, 2008), ganadora del Premio Cartier. Léase esta nueva ronda de Wilfredo  como la puesta en escena de un postcomunismo glamuroso, oliéndose lo que vendría: por ejemplo, Chanel desfilando en el Paseo del Prado en 2016. Léase también como un nuevo trazado urbano a partir de la mutilación de los valores o del vaciamiento simbólico de una era que atravesó el siglo XX. Aunque sea como sea la imagino como ilustración perfecta de esa “fantasía roja” bien ensayada por Iván de la Nuez. Para seguir leyendo…

Guamañanga al ataque: ·Del intercambio cultural al intercambio coyuntural·

Jamila M. Ríos: ·¿Documentos extraviados de Chernobyl?·

El empeño por subrayar las acciones del gobierno y el pueblo cubanos en el tratamiento médico a los afectados por el accidente nuclear, acontecido aquel 26 de abril de 1986 en Kiev, ha generado mesas redondas de autobombo y el retorno de una exposición que ya había transitado antes por la Biblioteca Nacional José Martí. Al mismo tiempo, se ha dejado ver en los cines del circuito capitalino —aunque sin demasiada promoción, instrumentalizada hasta donde han considerado pertinente— la película Un traductor, que no pertenece a la égida del ICAIC y que se estrenó en el último Festival Internacional de Cine de La Habana con la presencia, en La Rampa, de los hijos de uno de los tantos soldados desconocidos de aquellos días. Para seguir leyendo…

Suset Sánchez: ·Conversación con Yornel Martínez Elías·

Trato siempre (…) de ir evadiendo ciertos clichés o taxonomías que la crítica traza sobre mi obra. Eso es algo que disfruto o con lo que me siento contento, pero que a la vez podría ser contraproducente, hablando en términos de mercado o sobre construir y profesionalizar una carrera. Mi práctica artística, mi producción visual, no está supeditada a la búsqueda de un estilo, entendido tradicionalmente; sino que hay una serie de problemáticas que se hallan hilvanadas por un hilo conductor que se mueve de un medio a otro, que varía soportes. Ahí está enfocada mi búsqueda personal, como yo la he concebido, con ciertas particularidades donde prima un interés por defender la experimentación, la vitalidad que pueda tener la propia obra, más que quedarme preso de una forma. Independientemente de que algunos críticos dentro del arte cubano, hablando de una posible generación, han empleado definiciones como “orientalismo”, “nueva pintura” o un tipo de arte “postconceptual”, esas son asociaciones que están ahí, pero a las cuales no me siento apegado, o que al menos no pesan sobre mis decisiones estéticas. Para seguir leyendo…

Claudia González Marrero: ·Feminismo de Estado·

La instrumentación del feminismo ha convivido con otros parámetros legitimadores dentro de la narración historiográfica oficial y el discurso nacionalista (ambos consagrando matriarcas y benefactoras, paradigmas de una estirpe independentista y revolucionaria lineal). También se ha asociado el feminismo con otras fórmulas maniqueas como la de su interpretación incondicional desde la izquierda, desde el socialismo, estigmatizando el capitalismo y el neoliberalismo como conspiradores del patriarcado. Para seguir leyendo…

Héctor Antón: ·Banksy en el país de las maravillas·

Banksy o el team Banksy manipulan el conflicto identitario que matiza “La firma”, para estirar cada vez más sus quince minutos de fama que, según Warhol, merecían los artistas. ¿Quién o quiénes son los autores a la sombra? En la prolongación de su misterio, radicaría uno de los filones sensacionalistas de esta operatoria; aquí el concepto de show mediático gobierna la estrategia. Algo poco o nada novedoso, diseñado a base de hilvanar una serie de provocaciones. La obra de arte tiende a revertirse en un murmullo espectacular o en cintillo de prensa. Para seguir leyendo…

ElPaís: ·Tania Bruguera, la artista enemiga número 1 del régimen castrista·

Mi madre empezó a hacer preguntas incómodas, como, por ejemplo, por qué mandaban aviones sin asientos repletos de cosas carísimas para la esposa de Raúl Castro pagadas con dinero que era del pueblo, mientras no había qué comer en Cuba. Mi madre tenía una idea utópica de la revolución y esas cosas le chocaban, y como era impulsiva y le podía dar por decir cosas así delante de cualquiera, la solución de mi padre fue alejarnos y mandarnos a mi madre, a mi hermana pequeña y a mí desde Panamá de vuelta a La Habana, sin previo aviso y sin maletas. Y al llegar a La Habana llegó mi shock, porque yo había sido criada con la imagen idílica de Cuba que el Gobierno proyecta hacia el exterior. Entonces, encontrarme con aquella Cuba, la Cuba real, a mis 12 años de edad, en un momento de la infancia en el que empiezas a cuestionarlo todo, fue un golpe muy fuerte para mí. Para seguir leyendo…

Alexis Mendoza: ·The Jews·

La comunidad judía en áreas de la ciudad de Nueva York y de Union City, Nueva Jersey, constituye un laboratorio social para Guiller. En una conversación que sostuve con él no hace mucho, Guiller dijo que en su obra ha abordado múltiples temas como la fe, la familia, los recuerdos, la política y el arte. El artista habló también del desafío al que se enfrenta cuando intenta expresar su punto de vista sobre un grupo cuyos comportamientos y costumbres han sido preservados de manera discreta. Para seguir leyendo…

Bfeed: ·La coyuntura·

Ángela Molina: ·Urbanismo utópico cubano·

Sus proyectos, insólitos, disruptivos, eran ensayos carnavalescos, mordaces, feministas, pobres, como una acupuntura en el urbanismo oficial, pero se quedaron en sueños, conformando un sistema cultural invisible —nada menos— desatendido por el régimen. Los “hijos de Guillermo Tell”, como los bautizó el trovador Carlos Varela (muchas eran mujeres) querían abrir el sistema desde dentro, hacer su propia glásnost, conectando a sus maestros, Porro, Garatti, Gottardi, Betancourt, Seguí, con el underground del este europeo, con el teatro de Artaud, Beuys, las construcciones aztecas, Robert Venturi aprendiendo de todas las cosas, el plan Sert para La Habana —no tan malo— o Habraken legitimando la toma de decisiones de las personas sobre su propia vivienda. Para seguir leyendo…

Guamañanga al ataque: ·Aguántame la coyuntural puntica·

Ahmel Echevarría: ·Cirenaica, ¿un animal político?·

En algunas obras de Cirenaica, el óvalo facial de la modelo y la vestimenta elegida nos sugieren que la escena narrada o (re)presentada tiene como protagonista a un muchacho. En otras, se sugiere más lo femenil tanto por el maquillaje como por el vestuario. Pongamos desde ya que justo en este detalle nace o comienza a tejerse la paradoja. Asunto múltiple. Porque va más allá de rasgos, género y, siendo políticamente incorrecto, de cuerpas y cuerpos, de diversidades y apuestas sexuales, de emancipación y empoderamiento. Para seguir leyendo…

Jacqueline Loss: ·Cuadros desfamiliarizados del imaginario cubano-soviético·

En este artículo me centro en dos series de fotografías de Alejandro González Méndez, en una novela de Abel Arcos Soto, y en una película de Carlos Machado Quintela con guión de Arcos Soto. Si bien González (1974) es mayor que Arcos Soto (1985) y Machado Quintela (1984), González y Arcos Soto se identifican con una misma generación, la “Generación del 2000”, y las obras de los tres desfamiliarizan ante los lectores y espectadores el inventario propio del imaginario cubano-soviético. Nos obligan a tener en cuenta cómo el pasado encuadra al futuro así como su relación con el presente, a advertir el papel de la cuantificación y de los datos concretos de la historia, así como a tomar en consideración la arbitrariedad de las narrativas. Para seguir leyendo…

Exilda Arjona: ·Interviú a Aldeide Delgado·

El Catálogo abarca desde 1853 -en este año el Diario de la Marina reconoce a Encarnación Iróstegui trabajando en el estudio de su esposo, Pedro Arias, en O’Reilly No. 60- hasta la actualidad. Uno de los aportes de la investigación -y que más me ha impactado- ha sido el descubrimiento de la Sección Femenina del Club Fotográfico de Cuba. Me entusiasma cómo estas mujeres motivadas, probablemente, por el reconocimiento de las reivindicaciones sociales femeninas en la Constitución de 1940 y la existencia de más de 800 asociaciones femeninas y feministas en todo el país tras finalizar la Segunda Guerra Mundial, comenzaron a encontrar espacios para sí mismas y se involucraron en actividades públicas que cuestionaban per se las categorías tradicionalmente asignadas a lo femenino. Para seguir leyendo…

Kelly Martínez-Grandal: ·El último viaje de Robert Frank·

Bellísimo y emotivo ensayo de Kelly Martínez-Grandal sobre Robert Frank, uno de los mostros-mostros de la fotografía en el mundo: “Tras muchos años retirado, el hombre cuya profunda, abierta y franca visión marcó un camino para la fotografía, ha muerto a sus 94 años. A ti, Robert Frank, te digo lo mismo que ya te dijo Kerouac: tienes ojos. Buen viaje, maestro; buen último gran viaje. Gracias por la compañía en el camino.” Enjoyyyyt 😉