Archivo de la categoría: Autores

Ocultalit: ·Virgilio Piñera, el poeta cubano al que debemos canonizar·

Virgilio Piñera, lector empedernido de Proust, tuvo que dejar por sentada, en el poema que es embrión de toda su obra futura, la huella del autor de À la recherche du temps perdu. El autor elabora conforme avanza el poema, lo que Jesús Jambrina llama, una «metáfora del tiempo» con los cuatro momentos del día —madrugada, mediodía, crepúsculo y noche—. Con la madrugada, aún con la resaca que deja «el rastro luminoso de un sueño mal parido», da comienzo la monotonía, el carnaval del amanecer, el canto del gallo. «Es la hora terrible» que «empuja los caballos contra el fango», es el inicio de la repetida lucha agotadora, amparada por una taza de café. Para seguir leyendo…

Carlos A. Aguilera: ·NDDV: fotografía del Dachau patriótico·

Pienso que si algo va a ser pensado una y otra vez en este libro (y plagiado y negado y vuelto a pensar) es precisamente ese Miami pharmakon de NDDV. Ese Miami gástrico, gritón y uróboro que dialoga con el de García Vega: la playa albina conduce a la Nada y la Nada es nada, y le da sentido a la que describía Guillermo Rosales -quien estaba tan loco que en los tiempos de la revista Mella había tirado una máquina de escribir por la ventana- en Boarding Home, una de las novelas más duras que ha producido el mundo Cuba. Para seguir leyendo…

Dolores Labarcena: ·Tundra·

Y aquí Tundra, lo último en poesía de Dolores Labarcena; libro del que dice Pedro Marqués de Armas (quien hizo con ella durante años la revista Potemkin): “Se camina sobre citas y y entre afectos con algo de fantasmagórico, para dar cuenta de historias frágiles, cazadas en su trompe l’oeil, dominadas por la impermanencia.” Enjoyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyt 😉

Carlos Olivares Baró: ·Interviú a Jorge Dalton·

Informe contra mí mismo tuvo su proceso y, si la memoria no me falla, llegó a tener ese nombre definitivo cuando él introduce ese relato tremendo de cuando la Seguridad del Estado cubana le pide espiar a su padre. Una proposición estalinista horrenda, sucia e inaceptable que había que revelar. Para ese entonces él vivía en el Desierto de los Leones, en la Ciudad de México, con Paty Lara una mujer maravillosa que lo amó mucho. Él convocó a un grupo de amigos, recuerdo esa vez que estaba su hija, sus hermanos Fefé y Rapi, Paty Lara, Susy Caula y yo: fue cuando nos reveló ese pasaje que hasta ese momento no estaba en el libro. Fue algo demoledor y nos echamos a llorar, nos dio miedo a todos. Poco tiempo después el libro salió publicado. Para seguir leyendo…

Yoss: ·Interviú a Erick J. Mota·

Estoy enfrascado en una novela ucrónica que se desarrolla en una Cuba (alternativa, claro) ocupada por un Japón Imperial que derrotó a los Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial y está enfrascado en una Guerra Fría contra una URSS que ha llevado al Ejército Rojo hasta España. Un octubre de 1962 con misiles nucleares soviéticos en un Puerto Rico bajo el bloqueo de la Armada Imperial japonesa (luego de una revolución populista y antimperialista en la hermana Borinquén). El título de trabajo es El año del tigre. Para seguir leyendo…

Luis Felipe Rojas: ·Interviú a Orlando González Esteva·

No es González Esteva de los escribas comunes. Tengo un par de libros suyos, muy anteriores a éste que comento ahora, “Fosa común”, 1996, que es un canto a las hormigas; “Casa de todos”, Ediciones sin Nombre, 2009 y “Los ojos de Adán”, Editorial Pre-Textos, 2012. Cada uno es un laberinto que se hace más difícil y disfrutable en cada página. ¿Por qué son malditos, periféricos, y raros algunos escritores? ¿Qué ponemos delante: nuestra incapacidad de comprenderlos, el mazazo que nos pegan con sus obras fantásticas o la velocidad y sapiencia que han tenido para alejarse de lo común? Para seguir leyendo…

OcultaLit: ·Cuando una cabeza y un libro chocan y suena a hueco·

No se pierdan esta reseña a una reseña aparecida en la eco-esfera española a propósito de la Poesía completa de Lezama Lima, publicada hace poco por Sexto piso. Y  no solo porque lo que dice (lo que critica) es totalmente cierto, sino porque ya -al parecer- hasta los mismos españoles están cansados de su mediocridad, de su mala lectura y de la tontería fofo-literaria que han construido del 27 (para ser generoso 😉 ) hasta nuestros días. Enjoyyyyyyyyyyyyyyyt

Rialta: ·50 aniversario de ʻFuera del juegoʼ y las derivas del caso Padilla·

El encarcelamiento y el forzoso autoinculpamiento público de Heberto Padilla en la UNEAC, dirigida entonces por Nicolás Guillén, manifestaron de manera aplastante la estalinización de la política cultural de la Revolución cubana, y a la postre, provocó la ruptura de destacados intelectuales y artistas con las élites revolucionarias… Aquí los dejo con un impagable Dossier, publicado por Rialta, sobre este suceso y consecuencias. Enjoyyyyyyyt 😉

Yoandy Cabrera: ·Danilo Maldonado, autor de ‘El Quijote’·

A Maldonado la literatura cubana le debe posiblemente el cuento más corto escrito en lengua española. Al contrario de Augusto Monterroso, Maldonado no menciona al dinosaurio, no le hace falta, el contexto de su acción llena, como en ningún hecho narrativo que conozco hasta hoy, todos los espacios aparentemente elípticos. Toda la historia reunida en su personaje ausente y omitido le evita tener que hace una introducción y un desarrollo: la narrativa de la revolución la conoce el mundo entero y ello le sirve para concentrarse en el momento de la peripecia, del cambio de fortuna que puede interpretarse o no como el desenlace. Para seguir leyendo…

Rafael Rojas: ·Iroel Sánchez: tres mentiras en una oración·

Y se quedó corto Rafael Rojas: “Iroel Sánchez miente con toda la impunidad que le asegura un Estado totalitario, que no sólo lo financia a él y a los demás propagandistas de tiempo completo, sino que con ayuda de sus mentiras reprime y estigmatiza a críticos, reformistas y opositores pacíficos.” Para seguir leyendo…

María Victoria Albornoz: ·Intertextualidad en ‘Menú insular’ y ‘El bucle de Villa Búho’ de Ronaldo Menéndez·

Aquí los dejo con un buen ensayo sobre la narrativa del autor de Las bestias: “Ronaldo Menéndez es un escritor cuyo nombre y obra vemos asociados reiteradamente a dos ideas, a veces, indisolubles, como son la comida y el hambre, y por extensión, a términos correlativos como el apetito, la antropofagia, la escasez, la carne…” Nos vamos a almorzar. Enjoyyyyyyyyyyyyyyyt 😉

Jaime Puig: ·Severo Sarduy y el transbarroco·

¿Qué es eso del «transbarroco»? Se preguntará el lector o la lectora que no se haya acercado nunca a la obra del cubano Severo Sarduy.  Transbarroco es la etiqueta que le acabo de colocar al estilo que, en gran parte de su escritura narrativa y lírica, destila este gran autor, el cual ha sido prácticamente ignorado por la crítica debido, sobre todo, a su gran hermetismo, entre otros factores. Alguno de los otros factores bien podría ser el rechazo que su obra ha causado al sector más conservador del sistema literario. Si además pensamos en el régimen represor que supuso el castrismo en relación a la homosexualidad, podemos entender por qué las novelas o los poemarios de Sarduy no han sido reconocidos mucho más allá de la crítica filológica altamente especializada. Para seguir leyendo…

Luis Felipe Rojas: ·10 cubanos cuentan lo que leen·

El infatigable Luis Felipe Rojas habló con algunos de los escritores cubanos para que le dijeran qué estaban o qué habían terminado de leer ahora mismo. Y he aquí el resultado: 10 cubanos cuentan lo que leen (texto que también podría haberse llamado: 10 cubanos te cuentan un cuento). Enjoyyyyyt 😉

Iván de la Nuez: ·Por qué no me gustan las estatuas·

Frente a mi casa, en La Habana, he visto al general Máximo Gómez, en su caballo, batirse con un huracán. Incluso resistirlo. Pero ni siquiera eso me ha reconciliado con la estatuaria. También he visto a Sadam Hussein o a Lenin derribados en medio de este animismo contemporáneo al que un día le da por levantar estas moles y otro día le da por tumbarlas. Para seguir leyendo…

Roberto González Echevarría: ·Carpentier, el extranjero·

La lengua enredada de Carpentier tenía una manifestación sonora casi espectacular: su irreducible ere francesa. Era como si el enredo tuviera su floración física en un exceso de tejido en la glotis que no le permitiera decirme Roberto sino Grobergto. Si fuera freudiano diría que se trataba de un problema de frenillo, que la perversidad tienta a escribir fgrenillo. Es algo con lo que yo, afortunadamente, no he tenido que lidiar. Pero sí con los enriquecimientos, pero también las penurias causadas por la interferencia de otros idiomas, sobre todo el inglés. No dudo que en la enredada red de lenguas se agazapa el intríngulis de las gramáticas carpenteriana y mía. Paso a perfilar la suya dejando la mía implícita en lo que escribo. Para seguir leyendo…