Archivo de la categoría: Autores

Gerardo Muñoz: ·Paraguayan Sea de Wilson Bueno·

El poema no nombra o crea cualquier cosa, ya que es la errancia lo que se puede prescindir de la imagen encantada y liberar la asociación rítmica entre lo familiar, lo desconocido y lo inesperado. Y es el desobramiento del ritmo lo que se desvía de la temporalidad vulgar del tiempo histórico, el tipo que se ha importado del mito unificador de tierra para contener la irreductibilidad fluvial de la imaginación dentro de los idiomas. El encanto en Mar paraguayo no es, por lo tanto, una elaboración programática para la transculturación o la producción alegórica en el cierre de las hegemonías culturales. Más bien, el encanto con el que el poema de Bueno podría pensarse; aquello que Martin Heidegger, en su comentario a los Himnos de Hölderlin, llamó un vagar en la errancia. Para seguir leyendo…

Amanda Chang: ·Sobre Juan Carlos Flores (conversaciones con Enrique Saínz, Mayra López y Juan Nicolás Padrón)·

Interesante esta pesquiza alrededor de Juan Carlos Flores. De su poesía. Su mundo. Y lástima que mediocres como Juan Nicolás Padrón tengan tan poco que decir (a propos, ¿qué pinta en esta selección?). En fin, mucha razón lleva Mayra López cuando escribe: “Juan Carlos nunca escribió para agradar a nadie, tanto en temas como en forma arriesgó todo y apostó por su poesía. Muchos de los que lo reverenciaron cuando ganó el premio UNEAC se habían burlado años antes de sus poemas en bloque y de sus repeticiones y a él no le detuvo esto, aunque le dolía, por supuesto. Revisaba sus poemas hasta el cansancio, organizaba sus libros con paciencia y precisión, siempre pensaba que podía mejorarlos aún más. Creo que Juan Carlos nos mostró como pocos poetas los rasgos y los signos de una época…” Enjoyyyyyyyyyyt 😉

Cubanet: ·Manuel Cofiño, el realismo socialista y el 349·

Algunos afirman que la oscuridad del Decenio Gris y los intentos por imponer el realismo socialista empezaron a atenuarse en la segunda mitad de la década del 70, con la creación del Ministerio de Cultura, presidido por Armando Hart. Pero resulta muy significativo que, en dicho ministerio, Cofiño ocupase el cargo de asesor de la Dirección Nacional de Literatura. Manuel Cofiño moriría infartado, en 1987 a los 51 años, como consecuencia de los disgustos con los escritores díscolos y los comisarios de la UNEAC, que no dejaron de regañarlo y exigirle, a pesar de su disciplinada dedicación al realismo socialista. Escritores como él son echados de menos por los comisarios que hoy buscan el modo de dominar definitivamente la cultura cubana con el decreto 349. Para seguir leyendo…

Gilberto Padilla: ·Cilicio para los poetas cubanos·

Todo aquel que lleva la contraria me tiene de su parte. Es tan fácil sumarse al coro de lo común, al mercadeo sentimental, que la voz impar merece siempre reconocimiento. En décadas pasadas esa gente valiente se llamó Ángel Escobar, Diáspora(s), Javier Marimón, Reina María Rodríguez, Juan Carlos Flores, etc. Ningún cuaderno escrito hoy es tan ambicioso como La foto del invernadero o Distintos modos de cavar un túnel. Es más, da la impresión que los poetas de ahora no escriben libros, sino poemas sueltos, o como se dice en la música urbana: singlesPara seguir leyendo…

Alexis Jardines: ·Los números «fantasmas» de la Revista Cubana de Filosofía·

En busca de información para mi libro sobre filosofía cubana, encontré en el catálogo del Instituto de Literatura y Lingüística una tarjeta que registraba buena cantidad de números de la Revista Cubana de Filosofía del período 1947-1957. Pero había allí otra ficha con un solitario número que supuse, erróneamente, incluido en la más sustanciosa antes mencionada. Y, como copiara de ésta la clasificación (para no perder el tiempo hurgando en el catálogo durante mis visitas posteriores), aquel dato aislado –que reflejaba nada menos que la virtual existencia del número de apertura de la Revista- no pudo ser descubierto en lo adelante. Hasta cierto punto, yo me fui adaptando a la idea de que no existía. Para seguir leyendo…

Carlos A. Aguilera: ·Utopía y sacrificio: apuntes para la gran estafa·

Imagínense la cara que hubiera puesto alguien como el Che Guevara, quien era uno de los muertos-vivientes de George A. Romero aunque no lo sabía, si hubiera hablado con estos “hombres nuevos nuevos” (para finales de los noventa, el hombre nuevo debía ser ya, según los cálculos del argentino, recontranuevo) y los mismos le contaran, casi tartamudeando y con asombro, cómo no podían dormir ya que un platillo volador de grandes dimensiones y luces de colores y robots semihumanos había parqueado en el patio de la escuela y había permanecido allí unos cuantos minutos. Para seguir leyendo…

Hernán Vera Álvarez: ·Interviú a José Abreu Felippe·

Hace ya unos cuantos años dicté una conferencia –más tarde se publicaría como libro– que titulé Poesía exiliada y pateada, jugando un poco con el título del excelente texto de Jorge Zalamea. Son siete autores cubanos ya fallecidos, poetas extraordinarios todos, que merecen un reconocimiento que no han tenido: Esteban Luis Cárdenas, Eddy Campa, David Lago, René Ariza, Roberto Valero, Jorge Oliva y Reinaldo Arenas. Este último, después de la película basada en Antes que anochezca, ha comenzado a valorarse. Hay otros autores que gracias a morir en el exilio fueron borrados de la literatura cubana. Triste destino, pero cuando las aguas tomen su nivel, llegará su momento. De eso no tengo dudas. Para seguir leyendo…

Jorge Ferrer: ·Citas en Berlín: cuidado con esa gaveta que tiene cucarachas·

Cuando llegué ahora a Berlín, después de 30 años sin venir aquí, nada me distrajo de la evidencia de que había llegado a Berlín. Los rótulos, el cielo bajo, las señales de tráfico indicando direcciones que parecen marcas en mis libros (Tempelhof, Spandau, Tiergarten…), el señor con bigotes y paraguas, el perro aliviándose orondo sobre tres patas firmes como porras. Viajé a Berlín al encuentro de dos mujeres. Más precisamente, al encuentro de una, Svetlana Aleksiévich, que me ayudara a llegar a la segunda. Tampoco descartaba encontrar la sombra del adolescente que fui allí, pero con ésa no me había citado. Ésa, si aparecía bien y si no también, que tampoco iba a llenar la sala de gente en tan pocas horas. Para seguir leyendo…

Anna Lidia Vega Serova: ·Anima fatua·

Aquí los dejo con otro fragmento de Anima Fatua, la novela de Anna Lidia Vega Serova publicada no hace mucho por Bokeh: “El cuarto amor de mi vida se llamaba Olga; pero era un amor tan apacible, tan delicado y profundo, que sólo años después supe que era amor.” ¡Viva Moscú! 😉

Ramón Hondal: ·Introducción al libro de Samuel·

Sus libros están contra todo país, dejándolo desolado, sin nada, porque les arrebata esa anciana y deprimida condición de Cultura Nacional que abandona al individuo, dejándolo en nadie, como debe ser, para seguir sin esperanzas entre los hombres, siempre a la suerte de leyes de gobernantes incapacitados para gobernar, también tullidos y ancianos de antemano, con un pasado mediocre, con unas guerras de pacotilla, y donde los seres se pierden en sus pequeñas historias familiares, destruidas por la separación y el desamparo, para vivir la miseria más intolerable. Para seguir leyendo…

Atilio Caballero: ·Luz de gas·

Aquí van algunas de las páginas de Luz de gas, novela de Atilio Caballero que acaba de salir por Bokeh, en Leiden: “El Afónico se encogió de hombros y escupió, apuntando a los talones de Spider, pero la saliva quedó prendida en un arbusto antes de llegar a los pies del otro. Casi nunca acertaba con sus salivazos; tampoco en la ciudad, cuando apuntaba a las rayas de la acera. Dejó que el Loco pasara a ocupar su posición; él se quedaría detrás, como de costumbre, siguiendo la marcha con su propio ritmo. De todos modos, sus amigos nunca lo echaban de menos, o eso pensaba él, por lo que si ahora se retrasaba a ninguno le importaría, y él podría moverse ligero según le conviniera.” Enjoyyyyt 😉

Jacqueline Loss: ·Extractos de documento: Notas de Cuba, gusto y movilidad·

En algún momento de los 90s, el término «compañero» dio paso a «señor» entre muchos sectores de la población: si el comportamiento de la población fue transformado para acomodar este cambio lingüístico, sería difícil de determinar. De todas formas, en la unión entre el socialismo tardío y el capitalismo, resulta interesante enfocar nuestra atención en lo que es «fino», categoría estética común –casi nunca analizada como tal– que tiene una importancia especial en este cambio, y por demás, es profundamente histórica. Los múltiples significados de «lo fino», sus múltiples connotaciones, que van desde refinamiento, imparcialidad (color), pureza, exactitud, educación, bondad espiritual, nobleza, generosidad, glamour, modestia y recato; a homosexualidad, represión sexual, pudor, necedad y esnobismo, hace especialmente importante las tensiones dentro de la forma y el sentir de la modernidad cubana. Para seguir leyendo…

Martín Caparrós: ·Con Cuba fui más indulgente de lo que habría sido con otro país·

Jijiji… “En la ronda de preguntas, el periodista de 14ymedio Reinaldo Escobar le preguntó si alguna vez había escrito bajo una presión ideológica. Caparrós confesó que cuando vino a Cuba en 1997, mientras escribía la nota sobre el viaje, sentía todo el tiempo que era más indulgente con la Isla de lo que habría sido con cualquier otro país. Meses después, en una embajada, coincidió con un diplomático cubano que le reprochó haber sido muy duro con Cuba en su artículo. Caparrós dijo que sintió alivio.” Para seguir leyendo…

Cristian Cardozo: ·Gombrowicz-Piñera: ¿diálogo desde el Barroco, Vanguardia y Experimentalismo?·

La estética barroca presente en Trans-Atlántico podría entenderse como una manera de volver legible una escritura heterodoxa como la gombrowicziana habida cuenta de que se trata de un rasgo universal que resulta importante en esas décadas a nivel continental. Sabemos que la literatura del autor de Cuentos Fríos (1956) está construida conforme a una poética alejada tanto del “realismo socialista como del modelo ‘barroco cubano’ al estilo de Lezama Lima o Carpentier” (Berti, 2001). No obstante, puede pensarse que las participaciones irregulares de Piñera en la revista Orígenes ―junto a su vínculo con estos escritores insulares― constituyen la vía de acceso que, ya en Buenos Aires, coloca a Gombrowicz en sintonía con la relevancia de la estética barroca durante este período. Para seguir leyendo…

Ibrahim Hernández Oramas: ·Discontinuidades de Roberto Friol·

Si bien es cierto que la distinción poeta/bufón se obtiene en la obra de Friol por efecto de multiplicación del movimiento pendular de corrección y desvío con respecto a Orígenes, en el terreno de la tonalidad simbólica las certezas de dónde está el relato de la entrega y dónde el de la traición se tornan, si es aún posible, más difusas. No resulta extraño entonces que lecturas intencionadamente ideológicas se aprovechen de la dimensión simbólica del cuaderno Alción al fuego para mostrar una visión parcial e interesada de la poética de Friol. Para seguir leyendo…