Archivo de la categoría: Autores

Pablo de Cuba Soria: ·Paterson o la muerte de Épica·

El proyecto de Williams fue trasfigurar el poema “americano” en poema global —“un orgullo local; primavera, verano, otoño y el mar”—; el de Jarmusch carece de proyecto: se sostiene en el tedio, las alegrías, los sueños y frustraciones de un hombre “sin atributos” —escribe poemas—; esto es, en la sempiterna réplica de un patrón universal. Para seguir leyendo…

Virginia Ramírez Abreu: ·José Kozer: De La Habana a Kioto·

Me parece un crimen de lesa humanidad, acercarte a la escritura de un poeta como José Kozer, que me trasciende, y que trasciende los estudios de su obra, con el simple acto de su obra, acudiendo a una especie de crítica “forense”, diseccionando un poema, como si estuviera muerto, cuando toda exploración se enriquece tomando el pulso y sintiendo en la lectura, un aliento, una fuerza tranquila y constante que confiere al conjunto estructurado del relato poético, un status de escritura viva, pues Kozer es un poeta sensorial y por ende vital. Respetemos y miremos desde ahí, un poema como este. Para seguir leyendo…

Convocatoria: ·Concurso Franz Kafka de Novelas 2020·

En nombre de la biblioteca-Samizdat Libri prohibiti y el portal inCUBAdora invitamos a todos los autores cubanos que residan dentro de la isla a participar en el concurso literario Novelas de Gavetas Franz Kafka. Para seguir leyendo…

Carlos A. Aguilera: ·Interviú a Heiner Müller / Archivo y terror·

Perteneciente a Archivo y terror. Operaciones entre literatura, política, teatro y arte, aquí los dejo con la interviú a Heiner Müller: “la deformación de Le Corbusier que el socialismo llevó a cabo en esa extensa área geográfica que Occidente antes denominaba “el telón de acero” es una de las más atractivas, por perversa, que se pueda pensar. Sin embargo, su relato, que me parece muy interesante, también está demasiado cargado con su propia historia personal. De ahí que el Hamlet parloteando en un barrio periférico de La Habana le haya parecido lo mejor del mundo. Pero ¿cree usted que para alguien en Noruega o Francia funcionaría de la misma manera? Supongo que no. El mejor escenario para una obra de teatro es siempre algo muy relativo. Quiero decir, no existe.” Enjoyyyyyt 😉

Cubaencuentro: ·Dos libros proscriptos·

En esto días se cumplen 50 años, ¡medio siglo!, de la publicación de dos libros que, el ya fallecido en circunstancia sospechosas, comandante Manuel Piñeiro ‘Barbarroja’ le informó a Oscar Lewis que habían enfurecido a Castro y ello constituía uno de los motivos para cancelar la investigación antropológica que Lewis estaba realizando, autorizado por el mismo Castro. Me imagino que el berrinche al leer esos dos libros tiene que haber tenido proporciones homéricas, Castro no admitía crítica alguna, ni la menor contradicción, y precisamente esta es una de las características que René Dumont desde posiciones marxistas, bastante leninista y algo ‘guevaristas’ le critica a Castro desde un punto de vista que continuamente proclama como de ‘crítica constructiva’. Para seguir leyendo…

Enrique del Risco: ·De la maledicencia como una de las bellas artes·

Convertidas en libro, las columnas de «La Lengua Suelta» exigen que se las considere de otro modo. Que se las lea sin el aliento de los rencores frescos que despierten tales o cuales figuras. Más de uno de los escarnecidos por Fermín Gabor no se encuentra entre nosotros. Ni siquiera entre ellos. La lectura que pide el editor del libro y autor del diccionario de personalidades mencionadas en las columnas que acompaña el volumen, el escritor exiliado en España Antonio José Ponte, es otra, más reposada y vasta. En la introducción del libro, Ponte propone una genealogía a La lengua suelta cuyos ancestros incluyen las Vidas para leerlas y Mea Cuba de Guillermo Cabrera Infante, Necesidad de libertad y El color del verano de Reinaldo Arenas o incluso los epitafios de escritores que alguna vez hicieron circular anónimamente los poetas Luis Rogelio Nogueras, Guillermo Rodríguez Rivera y Raúl Rivero. Para seguir leyendo…

Carlos Ferrera: ·Despierta un fantasma del Quinquenio gris. Armando Quesada resucitará en celuloide.·

En 1970, el funcionariado de la cultura cubana era patético; casi ningún dirigente tenía el nivel intelectual necesario para ocupar su puesto. Castro había decidido transformar la cultura, aplicando una estrategia propia de un ejercicio militar. No en balde sus principales ejecutores procedían o tenían vínculos con las Fuerzas Armadas Revolucionarias. Se resucitaba otro momento oscuro del pasado, porque ya en los albores de los años 60s, la comisaria cultural estalinista Edith García-Buchaca inició un exterminio cultural a caballo de su dogmática “Teoría de la Superestructura”, linchando a todo el arte -y a sus autores- que no encajaran con la estrambótica estética comunista de la revolución. Para seguir leyendo…

Ingrid Robyn: ·Márgenes del reverso. José Lezama Lima en la encrucijada vanguardista·

Aquí los dejo con la introducción a Márgenes del reverso. José Lezama Lima en la encrucijada vanguardista, libro de Ingrid Robyn que acaba de salir por Almenara: “Márgenes del reverso se ocupa de las zonas de contacto entre la obra de José Lezama Lima y los movimientos de vanguardia a ambos lados del Atlántico. No sólo documenta las profundas relaciones que existieron entre estas y el proyecto estético-cultural de Orígenes, sino que revela también el intenso intercambio cultural que tuvo lugar entre el Caribe y Europa, y entre las distintas islas del Caribe, en la primera mitad del siglo xx. Primer estudio monográfico dedicado a las relaciones entre la obra del autor cubano y las vanguardias históricas, este libro representa una importante contribución tanto a los estudios lezamianos como a los estudios sobre las vanguardias latinoamericanas.” Enjoyyyyyt 😉

Jorge Ignacio Pérez: ·Interviú a Rosie Inguanzo / La novela del padre·

“Me gusta una estética jodida, me gusta hablar de lo que nadie habla, de lo que subyace, para tratar de hallar lo bello en lo terrible. Alguien me dijo que (“La Habana sentimental”) es una novela sucia, pero no lo creo”, afirma la autora. La primera novela de Inguanzo logra hilvanar 24 relatos aparentemente inconexos, narrados la mayor parte en primera persona por una madre y una hija, para repasar la historia de una familia que se traslada del “interior” del país a la capital y termina exiliada en Miami. Para seguir leyendo…

Lourdes Groubet: ·Cubanos fuera de Cuba·

Interesante esta serie de la fotógrafa mexicana Lourdes Groubet con diferentes personajes de la sociedad civil cubana fuera de la isla. Serie que no solo muestra de manera “irreconocible” a los entrevistados (aunque algunos sí lo son), sino que ofrece una síntesis de su trabajo y relación con Cuba. Enjoyyyyt 😉

Rafael Rojas: ·Mirta Aguirre y el barroco de Estado·

Frente al neobarroquismo, Aguirre esgrimía un barroco de Estado, asimilable a la ideología del Partido Comunista de Cuba, que celebró su primer congreso justo en 1975, año de la publicación del ensayo en Casa de las Américas. Aquel barroco de Estado estaba compuesto por dos piezas primordiales: el realismo popular de Nicolás Guillén y lo “real maravilloso” de Alejo Carpentier. Ambos escritores eran, para Aguirre, Marinello, Portuondo, Augier y Fernández Retamar, emblemas de una literatura nacional y, a la vez, continental. La canonización de Carpentier y Guillén en Cuba acompañaba la política editorial del Estado dentro y fuera de la isla, ya que sustentaba un tipo de autorización portadora de una idea excluyente de las poéticas literarias en la América Latina de la Guerra Fría. Para seguir leyendo…

Ahmel Echevarría: ·#MeToo or not #MeToo·

Papi, le dije, escucha esto: “Una mujer puede, en el mismo día, dirigir un equipo profesional y disfrutar siendo el objeto sexual de un hombre, sin ser una puta ni una vil cómplice del patriarcado. Puede asegurarse de que su salario sea igual al de un hombre, pero no sentirse traumatizada para siempre por un manoseador en el metro, incluso si se considera un delito. Ella puede considerarlo incluso como la expresión de una gran miseria sexual, o como si no hubiera ocurrido”. Mi marido me miró. Veo en su rostro que no está totalmente de acuerdo. Pero, ¿con qué parte? Para seguir leyendo…

Fonógrafo: ·Interviú a Fernando Trueba / 'Bebo juró no volver a Cuba hasta que cambiara el régimen'·

Benny Moré hizo su orquesta imitando la orquesta de Bebo. Los primeros éxitos son ritmos Batanga que había inventado Bebo Valdés. Compay Segundo era voz segunda en la orquesta de Bebo. Era un monstruo, tocaba en Tropicana, tocaba en la radio. Hacía películas y se iba a México, tocaba con Lucho Gatica, con Rolando Laserie sobre todo. Como cantante, por encima incluso de Benny Moré, estaba Laserie. Pero le ocurre lo que a Bebo: salen de Cuba juntos en 1959. Y los dos se juran no volver a pisar Cuba hasta que cambie el régimen. Y lo cumple. Él pensaba que la aventura castrista iba a ser de seis meses. Para seguir leyendo…

Abilio Estévez: ·El pistoletazo en el concierto. (El conflicto del escritor cubano)·

Toda la década de 1970 fue un largo páramo al que alguien con mucho cinismo llamó eufemísticamente “el quinquenio gris”. El poder absoluto terminó por demostrar su absoluta necesidad de control total de la sociedad. Muchos escritores, entre ellos algunos de los más grandes de todo el siglo xx, como José Lezama Lima o Virgilio Piñera, fueron condenados al silencio, a no publicar, a no existir para la vida literaria. Se les convirtió en fantasmas. O para usar el verbo creado por Virgilio Piñera, se les “fantasmó”. Otros, como Lydia Cabrera, Lino Novás Calvo, Enrique Labrador Ruiz, Reinaldo Arenas, Guillermo Rosales, Severo Sarduy, Guillermo Cabrera Infante, se vieron obligados a optar por el duro oficio del exilio. Para seguir leyendo…

Carmen de Eusebio: ·Interviú a Antonio José Ponte / El único conflicto: pasar de no escribir a escribir·

Ya Miguel Barnet, dirigiéndose en un poema a Ernesto «Che» Guevara, había escrito: «No es que quiera darte / pluma por pistola, / pero el poeta eres tú». Pablo Milanés había retomado estos versos en una canción suya, y podrían citarse textos por el estilo de Roberto Fernández Retamar y de Cintio Vitier. En ese discurso de las armas y las letras, no sólo salían ganando los hombres de armas, sino que los letrados les cedían también la oportunidad de la escritura. ¿Qué era entonces eso de una novela de la revolución? Cualquier intento de escribirla no podría apartarse un ápice de la historia oficial. Un narrador metido en esa tarea no tendría margen ninguno, pues únicamente le correspondería confirmar a Fidel Castro. Y es que la novela de la revolución sólo podía escribirla el líder de la revolución. O, aun peor, la novela de la revolución era Fidel Castro. Para seguir leyendo…