Archivo de la categoría: Libros

Reinaldo Arenas: ·El color del verano·

Aquí les va uno de los big cubanos (en EPUB): El color del verano, la novela de Reinaldo Arenas que cerrara su pentalogía y de la cual Guadalupe Silva ha escrito: “Quizás ninguna otra novela de Arenas exprese mejor su furia verbal que El color del verano.  El propio texto, en su disposición y en su lenguaje, compone una suerte de metáfora formal alusiva a la violencia. De hecho, apenas puede hablarse de un relato en sentido estricto. La novela no tiene un hilo narrativo principal, sino que dispone, a la manera caótica del estallido, un conjunto heteróclito de piezas nucleadas por un prólogo situado exactamente a la mitad, literalmente in media res, como el origen de una explosión o el ojo de una tormenta”. Enjoyyyyt 😉

Ramón Hondal: ·Libro de Samuel·

¿Ayuda el panorama cubano, con todas sus particularidades, a leer “mejor”, a un determinado acercamiento, o de forma diferente, ese mundo en apariencia ajeno como es el universo beckettniano? Este libro sería una especie de diario, a la vez que análisis, de cómo la obra de Beckett ha encontrado en un determinado lector (yo) un ojo que capta su absurdo y su dolor, incluso su ironía y patetismo, en esta isla lejana, y como ese lector le ha incorporándolo a su vida, a su filosofía. Para seguir leyendo…

Javier L. Mora: ·Capas (agrestes) de lo banal con retreta de fondo·

Digamos que, después, ya arribados al fin de la lectura de tal cuaderno (Me fui a sembrar tomates donde los agrestes ofrecían semillas de ophrys fusca), se piensa en la dirección ad hoc de esa poética: el trazo estilístico-discursivo al modo Larry J. González. Una poética tan personal como actualizada en el uso de los contenidos de realidad que representa… Y en este punto pensemos que, en la poética del autor citado, esos contenidos emergen casi siempre —costumbre, que sepamos, desde La novela inconclusa de Bob Kippenberger (2011), y más aún en Osos (2013)— de grupos sociales e identidades culturales divergentes, cuya movilidad se ubica en contextos de la Gran Urbe: miquis, frikis y seudointelectuales; cultores del fitness y paseantes de cualquier estrato social; conglomerados y comunidades de prácticas sexuales plurinormativas o meros noctámbulos de ciudad. Para seguir leyendo…

Melissa C. Novo: ·Interviú a Jorge Luis Arcos / El arte como rebelión·

Unos días antes, Juan Manuel Tabío e Ibrahim Hernández se enteraron de mi viaje y me pidieron que estuviera presente junto a Enrique Saínz en la presentación del libro que habían hecho de Los años de Orígenes. Ese fue el hecho que, entre otros acaso, motivó que me impidieran entrar. Luego Tabío e Ibrahim me contaron los pormenores del desagradable asunto. Estando yo en Chile todavía, Néstor Díaz de Villegas publicó un conmovedor texto sobre el hecho. Entonces una madrugada me llegó un mensaje de mi madre en que me informaba de que Graziella Pogolotti había indagado, y ya podía entrar. Ya había pasado la presentación del libro de mi amigo Lorenzo, sobre quien había escrito otro libro recientemente. Pero, como es lógico, mi madre me reclamaba. Decidí no ir, para no traicionar la imagen previa del texto de Néstor, y para dejarlos en evidencia. Fue difícil y doloroso, pero creo que fue lo mejor. Se portaron como lo que siempre han sido, como le dije a un periodista, unos gánsteres. Patéticos. Para seguir leyendo…

Lynn Cruz: ·Terminal / Presentación·

Aquí los dejo con la presentación hecha por Ladislao Aguado, Regina Coyula y Carlos A. Aguilera a Terminal, la novela de Lynn Cruz que acaba de aparecer por ediciones Hypermedia: “En una habitación escasamente iluminada, Fidel estaba dormido. Lleno de agujas… aparatos… respiración artificial. Qué frágil me pareció entonces. Él era un cuerpo, una masa de carne y hueso… inmóvil”. “¿Qué tiene este país? No tiene nada… lo tiene todo. La nueva Jerusalén”. Enjoyyyyyt 😉

Adriana Normand: ·Para Carlos Lechuga, de una lectora casada·

En brazos de la mujer casada es un libro lleno de añoranza, repleto de deseos de regreso a un pasado mejor o a un futuro menos accidentado, al menos por contraste. Sus entrevistas son ejemplo de ello. Ha logrado que nombres tan diversos de la cultura cubana como Enrique Colina, Carlos Quintela y Jorge Molina, puedan ser escuchados nuevamente. Es verdaderamente deliciosa su entrevista con Abilio Estévez, ese imprescindible. Y muy interesante el acercamiento a Bruce LaBruce y su loco deseo de filmar en La Habana: una ciudad pornógrafa desde su nacimiento, pero tan timorata desde que alguien considerara que la diversión es antagónica de la revolución, y que la ideología de Cuba debe alejarse de aquello que huela a esparcimiento y placer. Para seguir leyendo…

Alberto Rodríguez Tosca: ·Poemas·

Aquí algunos poemas de uno de los escritores más interesantes de finales de los 80: Alberto Rodríguez Tosca. No sería exagerado decir que su libro, Todas las jaurías del rey (1987), fue uno de los más comentados y leídos en aquel momento y, su programa de radio, siempre entre poesía y música, uno de los más seguidos. Disfruuuten 😉

VVAA: ·El libro negro del comunismo: crímenes, terror y represión·

El libro negro del comunismo: crímenes, terror y represión (1997) es un libro escrito por profesores universitarios e investigadores europeos y editado por Stéphane Courtois, director de investigaciones del Centro Nacional para la Investigación Científica, organización pública de investigación de Francia. Su propósito es catalogar diversos actos criminales (asesinatos, tortura, deportaciones, etc.) que son el resultado de la búsqueda e implementación del comunismo (en el contexto del libro, se refiere fundamentalmente a las acciones de Estados comunistas). El libro se publicó originalmente en Francia con el título Le Livre noir du communisme : Crimes, terreur, répression. Aquí les va. 😉

Ignacio Iriarte: ·Herederos: Ponte, García Vega y Casal·

Los años de Orígenes es un libro crítico, porque es un libro de crítica y de ruptura, pero también porque pone en juego una crisis en lo personal: su ruptura con el grupo es también una ruptura con algo con lo que él mismo estaba profundamente comprometido. Anna O., una de las pacientes de Josef Breuer, dijo que el método catártico que habían inventado con Freud era una talking cure, una cura por la palabra, una cura por la verbalización. El libro de García Vega es una writing cure: con ella abandona la novela familiar, descubriendo que el autor de Paradiso era un farsante. Si es una crisis, es porque ese descubrimiento se revela muy duro de realizar. A lo largo del libro vacila, piensa si escribe o no la historia de aquellos años, da vueltas, avanza y retrocede, y en todos esos movimientos muestra sentimientos complejos hacia Lezama, porque si en ese relato descubre que era un farsante, no deja de reconocer que se trataba de un escritor admirable, de la misma manera que encuentra que en los años de Orígenes ellos, los del grupo, rozaron la verdad, la verdad de un puñado de escritores marginados que se mantuvieron juntos porque creían en lo que hacían, porque legítimamente creían en la poesía. Para seguir leyendo…

Lynn Cruz: ·Terminal (Fragmento)·

Con portada de Samuel Riera, aquí los dejo con un jugoso fragmento de Terminal, la novela de Lynn Cruz que acaba de salir por Hypermedia, en Madrid: “Bebo vivía en un edificio próximo al mío. Tenía como tres hijos mayores que yo. A pesar de su pedofilia, nunca tuvo problemas con la justicia. Sabía disimular muy bien. Además, se conformaba con tocar”. Gocen perversillos 😉

Gil Scott-Heron: ·La revolución no va a ser televisada / LMOA & Ibrahim Hernández Oramas·

Excelente versión de Ibrahim Hernández Oramas en voz de LMOA de La revolución no va a ser televisada, el poema-canción del norteamericano Gil Scott-Heron, repetido y repetido en los años años setenta como un mantra: “No vas a poder quedarte en el gaomi hermano / No vas a poder copiar el cargue y ponerte a ver series coreanas / No vas a poder abrir un Planchao con los dientes para olvidarte de todo / No va a venir en El Paquete ni mucho menos la van a pasar en el vidrio…” Gocen 😉

Yoandy Cabrera: ·Primer Congreso de Educación y Cultura y homofobia institucionalizada: 50 años después·

Todavía cuando yo estudiaba en la Vocacional Federico Engels de Pinar del Río (entre 1997 y 2000) no se podía optar por carreras como Medicina o Pedagogía si eras afeminado o abiertamente homosexual. En primaria mis profesores aconsejaban a los padres que llevasen a sus hijos (si eran afeminados) al psicólogo. Algo así tenía solución si se trataba a tiempo, declaraban, era un problema hormonal, una enfermedad que debía atenderse en la niñez. Por ello, Alberto (a quien le decían “la muralla” o “la trigueñona” por ser “tan fuerte”, o sea: tan amanerado) no pudo estudiar Medicina, y recuerdo que yo no entendía la razón; me parecía una injusticia dentro de mi desconocimiento y mi despiste casi total sobre esos temas en mi adolescencia. Podías ser gay, que algunos lo supieran, pero si lo disimulabas no había problema. En realidad no era un asunto de salud, de que fueses a contagiar a estudiantes o pacientes. Si sabías disimular la “enfermedad” con una novia o con discreción, podías optar por cualquier carrera. Para seguir leyendo…

José Abreu Felippe: ·Una recogida / Fragmento de ‘El instante’·

En El instante, cuarta parte de la pentalogía El olvido y la calma Abreu intenta resumir la experiencia de jóvenes inconformistas en la Cuba de finales de la década del sesenta hasta el éxodo del Mariel en 1980. El fragmento en cuestión trata sobre una de las famosas recogidas de jóvenes por parte de la policía. La recogida tuvo lugar durante un amago de protesta ante la invasión soviética a Checoslovaquia en agosto de 1968. Al pedirle permiso al autor este me comentó: “Releer ese texto ahora me produjo escalofríos. Así fue en realidad, la única diferencia es que aquí yo lo reduzco por intereses de la novela a lo esencial, pero el confinamiento duró más de una semana. Después supe que mi madre me buscó por morgues y hospitales, que cuando se enteró de la inmensa recogida -más tarde salió un artículo de una página en Juventud Rebelde- fue a Villa Marista y allí le dijeron que yo no estaba. Así que estuve desaparecido oficialmente”. Para seguir leyendo…

Lorenzo García Vega: ·Cómo hacer un cuento con Guido Llinás·

Aquí los dejo con algo casi inédito: una de las plaquettes que en 2003 Lorenzo García Vega & Guido Llinás hicieran juntos. Plaquette que contiene dos textos de LGV más dos reproducciones de Guido (un óleo y un grabado), y de la que Éditions de El peral de Montreuil sacara solamente 100 ejemplares. Gocen y gasten poco 😉 (Agradecimientos a Ch. Singler).

Johan Gotera: ·El museo imaginario de Octavio Armand (I-V)·

Aquí los dejo con este excelente texto de Johan Gotera sobre el gran máster Octavio Armand (Uno, Dos, Tres, Cuatro & Cinco): “Esparcidos a lo largo de su obra, Octavio Armand ha creado una serie de objetos conceptuales que conforman un museo imaginario particular. Desde los poemas violentados por una ortopedia gráfica que constriñe el texto hacia el centro de la página, mutilando las sílabas y haciendo de los márgenes una camisa de fuerza para un cuerpo verbal esquizoide (en Piel menos mía, 1976), hasta el disco de muchas revoluciones por minuto donde se depone la estatua sintáctica del Yo martiano mediante la repetición ad nauseam del Yo soy un hombre sin cero y otras variantes de ese disco rayado de consignas que se repite infinitamente en cada revolución (ver Superficies, 1980, sus ensayos experimentales)”. Enjoyyyyyt 😉