Archivo de la categoría: Libros

Walfrido Dorta: ·Lenguas líricas: sobre una antología de poesía cubana·

Por estos días, en Cuba, un grupo autodenominado Clandestinos vierte líquido rojo sobre bustos de José Martí, como gesto de insurrección, que abarca desde la protesta contra la manipulación institucional de la figura histórica hasta un descontento con la situación social y política en el país. El oficialismo (ministros, funcionarios, intelectuales orgánicos) se rasga las vestiduras y alude a actos vandálicos, mancilladores de una intocabilidad monumental. El rojo vertido en los bustos va contra esta monumentalización y contra el monopolio gubernamental de lo simbólico nacional. En el texto “José Martí”, de García Lorenzo, se concentran en una sola línea, como en un telegrama bochornoso, los atributos contra los cuales se rebela Clandestinos: “Micrófono. Garabato. Muñeco vudú. Maniquí. Un stencilcualquiera”. Para seguir leyendo…

Pedro Marqués de Armas: ·Villaurrutia vs. Roa. Disenso y contraataque Martí por medio·

La homofobia de Roa no difiere de la que por entonces hacían gala los enemigos literarios e ideológicos de los Contemporáneos. Las maneras son las mismas, entre la iracundia y el humor pedante. Roa compartió ambas cualidades; no hay más que ver su ruptura pública con Maestri, y los trapos sucios que allí ventila, como su arremetida contra Piñera, cuando –en 1961, ya en plena cruzada revolucionaria contra los homosexuales– lo insulta públicamente llamándolo “escritor del género epiceno”. Para seguir leyendo…

Om Ulloa: ·Ma ya mi a mí·

Excelente este ma ya mi a mí de Om Ulloa; poema que pertenece a sus ‘glotOnerías y olfAteos (de florEs en cUbículos)’, y donde al decir de Yoandy Cabrera -quien firma el prólogo del libro- “se afianza la identidad desde la negación, la sátira y el reproche”. DisfrUten perversillOs 😉

Rita de Maeseneer: ·¿Cómo leer a Alejo Carpentier en el siglo XXI? Alejo Carpentier y la cultura del surrealismo en América Latina, de Anke Birkenmaier·

Birkenmaier también ha vuelto a las primeras ediciones, por ejemplo, la de ¡Écue-Yamba-Ó!, que incluye una serie de fotos sobre ritos afrocubanos. Sus comentarios sobre estas ilustraciones bastante «surrealistas» y no siempre muy vinculadas a la narración, son sumamente acertadas para probar la problemática posición de Carpentier como etnógrafo. Birkenmaier arguye que en este texto el autor remeda y critica a la vez la etnografía. Observa y exhibe al otro a la manera de Ortiz. Defiende la causa afrocubana a la vez que da muestras de racismo, sobre todo en la descripción del protagonista negro, Menegildo, muy estereotipadamente potente, dado a la magia y rebelde. Para seguir leyendo…

Darcy Borrero Batista: ·Lina de Feria sin censura·

Creé una línea de escritura, nadie escribe como yo, nadie se parece a mí porque es tan solicitado el esfuerzo de proyectar lo que yo veo en la humanidad que me vuelco hacia ello con un aire de sonrisa y de alegría y de pesadumbre también, porque hay momentos más negativos. Se repite de un libro a otro el estilo. ¡El estilo! Tengo que ver con el dolorido sentir, a mí me marca rápidamente algo que yo vea que es tristeza y lo supedito al contenido y escribo un poema que puede pasar por derrotista pero no, ahí está la captación del ser humano. Tomo el problema tuyo y lo hago mío, y te hago sentir que no estás sola. Para seguir leyendo…

María Elena Cruz-Varela: ·Interviú a Rosie Inguanzo / Vine acribillada de traumas·

La idealización era inevitable. En Cuba olíamos las cartas porque el papel nos resultaba perfumado; coleccionábamos los sellos de correo, enmarcábamos las postales que llegaban de Nueva York, París. Escuchábamos música norteamericana y francesa, veíamos cine norteamericano y francés, exclusivamente. Los muñequitos norteamericanos y el catecismo fueron mi formación primaria. (Muñequitos rusos, de mala gana.) Nada del bloque socialista por bueno que fuera. Gusaneo radical, de pura cepa. Para seguir leyendo…

Martica Minipunto: ·Esfínter interior. Un no-performance con Javier Marimón·

Digamos que todo el mundo es “no”, y que “no” es igual a N. ¿Esto cambia el mundo por un no-mundo, acelera mi fanatismo a muerte con Javier Marimón? En el no-mundo de Marimón, que no alude una fuerte inclinación por el llamado teatro del absurdo, encuentro un verdadero reto de lectura para mi próximo no-performance. Mientras leo el libro me pregunto: ¿Cómo crear un no-performance después de leer Nunca la deja? Para seguir leyendo…

Jorge Luis Padrón: ·Interviú a Tato Quiñones / La sociedad abakuá en Cuba·

Nunca hubo ningún vínculo que no fuera el de la represión. Aunque en algunos períodos existió cierto nivel de tolerancia. Al triunfar la Revolución Cubana existió una época de luna de miel, incluso entre 1959 y 1960 hubo algunas organizaciones abakuás que solicitaron su reconocimiento como asociaciones legales y lo obtuvieron del gobierno revolucionario. Después, vino un proceso en que la relación se fue agriando. Por un lado, la instauración del ateísmo científico como doctrina oficial. En la Declaración Final del Congreso de Educación y Cultura de 1971 se habla en una parte de la delincuencia juvenil y se asocia muy claramente con la santería o las sociedades abakuás o ñáñigas. Para seguir leyendo…

Gilberto Padilla: ·Con dos que se quieran… ya tenemos Generación Cero·

Personalmente, no puedo ya más con tanta gente en Cuba hablando de sí misma. No puedo más con esos personajes que se llaman como el autor, ni con esos cameos generacionales en los libros. Esto ha llevado a que existan novelas cubanas donde la auténtica trama emula la estructura dramática del “Amigo secreto”. Para seguir leyendo…

Carlos A. Aguilera & Claudia Mare: ·Interviú a Abel Sierra Madero / Fidel Castro o el Disney World socialista·

Las revoluciones y los caudillos se construyen sobre lo erógeno que muchas veces no es tomado en cuenta, como un lugar para pensar la fascinación o como le dicen en inglés, “infatuation”. Para la izquierda occidental, Castro llenó una serie de expectativas que se tradujeron y pasaron por el lenguaje sexual. Recuerdo ahora que Abbot Howard “Abbie” Hoffman comparaba al dictador cubano con un pene erecto. Esa asociación fálica tiene que ver con la fascinación que producen en sectores intelectuales y de la cultura global los dictadores de izquierda. Estos proyectan un nacionalismo populista y sus políticas descansan fundamentalmente en el enfrentamiento con los Estados Unidos. Para seguir leyendo…

Claudia Mare: ·Interviú a Carlos A. Aguilera / Notas sobre la relación entre intelectuales y Estado en Cuba·

Perteneciente al último número de Foro Cubano (diciembre 2019), preparado por Claudia Mare y el Programa Cuba de la Universidad Sergio Arboleda, de Colombia, aquí los dejo con una interviú a Carlos A. Aguilera sobre intelectuales, estado e isla (aunque no solo): “La relación entre intelectuales y Estado en Cuba ha sido una relación servil, orgánica, en su sentido más pedestre (ya que a partir de principios de los setenta hasta Gramsci en Cuba estaba “prohibido”). Una relación de aplausos y repetición. Al punto que valdría la pena preguntarse si en los últimos sesenta años dentro de Cuba, con excepciones momentáneas, ha existido realmente un espacio intelectual donde colocar la bisagra entre instituciones y foro público.” Disfruten perversillos 😉

Noé Jitrik: ·Otro Lezama Lima, el mismo ·

Quién, en su sano juicio –salvo un duplicado de Lezama Lima como el que soñó José Saramago- se atrevería a intentar un ingreso en ese recinto cerrado, hermético, invulnerable, que es Oppiano Licario, del mismo Lezama Lima. No lo intentaré, todavía en la atmósfera de una lectura discontinua, a cada paso detenida por una verba tan incesante como compleja, si por complejo se entiende una multiplicidad de apelaciones todas significantes que parecen originarse en una erudición vertiginosa y una voluntad razonadora que pone en cuestión el tiempo del relato y aun la noción misma de relato, o la idea que tenemos de relato. Pero, precisamente por eso, no puedo dejar de merodear cerca de puertas que parecen indiferentes a cualquier llamado, esos que la crítica de diversa inspiración suele, y cree que puede, hacer. Para seguir leyendo…

Rafael Rojas: ·El espectáculo fascinador. La literatura cubana en México (1959-2019)·

Los viajes a La Habana, desde 1959, de Carlos Fuentes, Fernando Benítez, Jaime García Terrés, Víctor Flores Olea y Enrique González Pedrero pusieron en contacto a los intelectuales mexicanos con el grupo de jóvenes escritores nucleados en torno al magazine Lunes de Revolución: Guillermo Cabrera Infante, Pablo Armando Fernández, Antón Arrufat, Edmundo Desnoes, Oscar Hurtado, Lisandro Otero… Fuentes coordinó el número de Lunes dedicado a México y, en reciprocidad, varios de aquellos escritores tuvieron alguna presencia en México en la Cultura. Sin embargo, ya cuando se asienta el canon socialista, tras la clausura de Lunes y la asunción explícita del marxismo-leninismo como ideología de Estado en Cuba, la circulación de aquellos escritores en México se volvió precaria. Para seguir leyendo…

Rubén Gallo: ·Una pequeña ciudad mexicana en La Habana·

🙂 🙂 🙂 🙂 “La Habana es una ciudad llena de cuentos. Vivir en ella es como entrar en mundo del Decamerón o de Los cuentos de Canterbury: la gente cuenta anécdotas para divertirse, para ligar, para no aburrirse al hacer cola. Cualquier reunión de dos o más personas se convierte en un concurso improvisado: alguien cuenta un cuento y otro responde con otro cuento que genera otro cuento y así hasta el infinito, como si se tratara de cajas chinas o de muñecas rusas, una dentro de la otra dentro de la otra dentro de la otra.” Para seguir leyendo

Gema Areta Marigó: ·La sabiduría del taita: Chinolope y Lezama Lima·

Su reportaje fotográfico sobre los ingenios azucareros de la isla en ‘Temporada en el ingenio’ fue idea del Che (según asegura el mismo Chinolope) quien ante la reticencia del artista por lo que consideraba un asunto manido, le reprendió (…): “Toda obra creadora, si es verdaderamente revolucionaria, rompe con el panfleto y el cliché”. Es posible, y así se recoge en la entrevista “Chinolope, el fotógrafo delirante”, que “Lezama haya empezado a escribir su ensayo introductorio desde el mismo momento en que Chinolope le hizo partícipe de la alta responsabilidad que había contraído en víspera de la compleja tarea que se le avecinaba”. Para seguir leyendo…