Archivo de la categoría: Libros

Guillermo Rosales: ·Boarding Home·

Aquí los dejo con una joya: La casa de los náufragos (Boarding Home en versión original). Una de las novelas cubanas más crudas, bufas, drogatas y afectivas (más por efectivas que por afectadas) de los últimos años. Una novela que mira a la realidad (la realidad Miami, la realidad locura, la realidad Sí-Mismo) con una lupa. Disfruten 😉

TheClinic: ·Interviú a Damaris Calderón·

Cuba tiene lo que llamo el síndrome de la insularidad. Es una isla que ha sido demasiado aislada, por dentro y por fuera. Ese deseo de salir de la condición insular ha marcado nuestras vidas como personas, como sujetos civiles. Hay toda una literatura dedicada a la isla y dentro de eso también escritores como Virgilio Piñera y muchos de mi generación (80 y 90) que buscan la salida de la isla, la apertura. Para seguir leyendo…

Judith Castañeda Suarí: ·Lorenzo García Vega: Piezas interiores·

En esa prosa, llena de referencias, sueños y reflexiones del bag boy, nos encontramos con trozos de su día a día: lo vemos ir y venir por Playa Albina, como el autor denominó a Miami en sus obras, acudir a una biblioteca en su tiempo libre, hacer las compras, empujar el carrito de los clientes, meter la mercancía en una bolsa; lo imaginamos de pie, cerca de la cajera, disimulando al recibir una propina que está prohibida, a diferencia de lo que ocurre con los empacadores que trabajan en los autoservicios mexicanos, cuyo único ingreso consiste en esas propinas. Ahí, cerca, se respira de igual forma la altanería de ciertos clientes: “El racimo de plátanos se debe colocar boca arriba”, dice –ordena– una mujer; otra, de cabello castaño, que parece no saber sonreír, le pide meter las mercancías en bolsas de papel. “¿Cómo será su sexualidad?”, se pregunta el personaje en una especie de venganza silenciosa, dominado el odio hacia esa clienta. Para seguir leyendo…

François Wahl: ·Retrato del novelista-poeta como viajero·

¿Bajo qué categorías podemos situar al Severo viajero? Dicho de otra forma, ¿qué esperaba del viaje? La respuesta es triple. 1. Dentro de la categoría de lo estético, y por orden de importancia los museos (y en estos primero la pintura), la arquitectura y los paisajes. 2. Dentro de la categoría cultural, en el sentido de una extrema curiosidad unida a una gran simpatía por todo lo que evidencia la alteridad en las maneras de ser y pensar. 3. Dentro de la categoría del flirteo, en la medida en que, de un lugar a otro, flirtear o ligar no tiene ni las mismas prescripciones ni incluso las mismas posibilidades. En resumidas cuentas: los cuadros, los vivos y los cuerpos. Sin que predominen unos sobre otros. Para seguir leyendo…

Enrico Mario Santí: ·Modesto, no invisible: homenaje a José Triana·

No hay duda de que el centro secreto de Pepe Triana fue su conciencia literaria, su perenne trabajo e incesante escritura. Sabemos que en 2011, a los 80 años, y después de 31 de exilio, nos sorprendió con cuatro tomos, cada uno de más de 300 páginas, que recogen su poesía y teatro completos, fruto de 52 años de trabajo que, sin embargo, no incluye su abundante obra en prosa, mucho de la cual sigue inédita. Pepe publicó poco, tema que algunos enanos no dejaron de achacarle; pero nos consta que en la soledad del exilio escribía incesantemente, corrigiendo como orfebre para producir las joyas que esos cuatro tomos recogen y que los críticos han de descubrir algún día. Para seguir leyendo…

Rafael Rojas: ·Teresa Proenza y otras purgas de la Guerra Fría·

El libro se titula Teresa Proenza (1908-1989). Una espía cubana en la política, la cultura y el arte de México, y cuenta la historia de una intelectual de la izquierda caribeña del siglo XX, muy parecida a muchas otras, como la cubana Mirta Aguirre, la puertorriqueña Julia de Burgos o la dominicana Camila Henríquez Ureña. Teresa de la Caridad Proenza y Proenza, nacida en 1908 en Banes –la misma ciudad en que nacieron el político Fulgencio Batista y el poeta Gastón Baquero–, fue, de hecho, gran amiga de Mirta Aguirre, la principal intelectual comunista cubana del siglo XX. Para seguir leyendo…

Florencia Bonfiglio: ·El ensayo que se repite o el caribe como lugar-común (Antonio Benítez Rojo, Édouard Glissant, Kamau Brathwaite)·

En La isla que se repite, la reflexión de Benítez Rojo en torno del polirritmo caribeño, deudora de teorizaciones de Fernando Ortiz y del africanista alemán Janheinz Jahn, se relaciona con la lúcida postura descolonizadora de Brathwaite respecto de la inadecuación de los metros ingleses en las Antillas, donde, según su aclamado dictum, “el huracán no ruge en pentámetros” (Brathwaite). Apropiándose críticamente de nociones posmodernas provenientes de la academia euro-estadounidense –de la teoría del Caos (vía James Gleick, entre otros) al pensamiento francés de Jean-François Lyotard, Jacques Derrida, Gilles Deleuze y Félix Guattari (filósofos que también Glissant asimila)–, Benítez Rojo intenta también ensayar un discurso antillano autónomo. Para seguir leyendo…

Ana Arzoumanian: ·El trajecito rosa, de Nara Mansur·

Buen texto sobre El trajecito rosa de Nara Mansur: “En el rosa del vestidito, en la elección del hábito, radica la apuesta política de Nara Mansur Cao. El rosa, ese silencio del rojo, es la abolición de la ginecracia. Rosa como reducción de hembra a mujer alineada al catálogo del folletín, de lo romántico. Ese trajecito, el diminutivo, instancias de lo frágil, expresa la necesidad de una matriz regulada bajo el control estético. Pero la del trajecito rosa, en el poema de Nara Mansur Cao, tiene un arma en su mano, una pistola con silenciador. No para hacer invisible su disparo “en la boca del himno y del banco nacional” sino para no quedar sorda por la explosión.” Para seguir leyendo…

Antonio José Ponte: ·En Manhattan: Cuba, azúcar, tabaco y revolución·

Lisandro Pérez ha examinado libros de cuentas y correspondencias comerciales, prensa neoyorquina en español, anuncios publicitarios, listas de pasajeros, peticiones de ciudadanía y de pasaportes, directorios comerciales de la ciudad y, por lo menos, cuatro de los censos demográficos de Nueva York. Como prueban sus pesquisas, la composición de la inmigración cubana varía mucho entre 1850 y 1880. Predominantemente blanca y adinerada al inicio, con negocios azucareros, más tarde se hará negra también, y abundante en gente del tabaco, aunque no propietarios, sino obreros. Será, ya no la Cuba de los grandes apellidos del azúcar, sino la del proletariado del tabaco. Para seguir leyendo…

María A. Cabrera Arús & Mirta Suquet: ·La moda en la literatura cubana, 1960–1979: Tejiendo y destejiendo al hombre nuevo·

En su permanente desafío, los personajes de Arenas se encierran en un mundo aislado del devenir revolucionario, perdiendo la conexión con el mundo y con el tiempo, como también la pierde la familia Orozco en el cuento de Antonio Benítez Rojo “Estatuas sepultadas”, publicado en 1967 en el volumen Tute de Reyes, que inspiró la película de Tomás Gutiérrez Alea Los sobrevivientes. Pero, a diferencia de la familia Orozco, Evattt y Richard no se parapetan tras los muros de su residencia, sino que ocupan las calles y otros espacios públicos en busca de la atención de un público que, si bien ha sido congregado para asistir al espectáculo de la revolución, acaba siempre seducido por ellos. Para seguir leyendo…

Jorge Brioso: ·Interviú a Enrique del Risco sobre ‘Leve historia de Cuba’·

Nunca se insistirá lo suficiente que en un sistema totalitario la política ocupa demasiado espacio, incluso en zonas que se considerarían parte de lo privado. Aparte de escribir panfletos, a los escritores bajo el totalitarismo le quedan un par de opciones. La más prudente, es escribir sobre la realidad interior. El mantra con que se defiende esa opción es “los grandes escritores no hablan de política”, pero no explica que muchas de los autores más importantes que vivían bajo regímenes totalitarios no eludieran el tema. Bulgakov, Pasternak, Kundera o Solzhenitsyn entre otros, prefirieron no ignorar esas intrusiones, reconocerlas y lidiar con ellas a través de una especie de guerra de guerrillas de lo personal contra la razón de Estado totalitaria. Para seguir leyendo…

Luis Jiménez Hernández: ·Poemas·

Buena selección de poemas de Luis Jiménez Hernández, un poeta que quizá habría que leer con más atención, en LaLibélulaVaga: “Rigor mortis, acumulación // conglomerada de sustancias // entre el frío y la trama de la muerte // un espasmo para algún asunto serio// ubicado espacialmente por el // impacto del hacha. // Corrección el largo frío de los cuchillos.” Enjoyyyyt 😉

OLPL: ·Viajeros a la utopía cubana·

El capítulo de Cuba incluido por Hollander en su clásico libro trajo gran repercusión en el caso específico cubano, sobre todo entre la comunidad exiliada, que encontraba por fin a un aliado de rigor académico en este profesor de sociología de la Universidad de Massachusetts, un intelectual oriundo de Hungría. Así, en 1987 la Editorial Playor en Madrid reeditó dicho capítulo traducido al español en un libro aparte dentro de su colección Biblioteca Cubana Contemporánea, titulándolo Los peregrinos de La Habana. Este libro, traducido por Ramón Solá, contó además con el privilegio de incluir un prólogo original firmado por el propio Paul Hollander. En su introducción, Hollander menciona la aparición de un nuevo destino de peregrinaje político en Nicaragua tras el triunfo de la revolución sandinista en 1979, donde se repite el patrón de que, “cuando se admite la existencia de represión, se la justifica bien en nombre de elevados objetivos morales, o arguyendo transgresiones aún peores por parte de los enemigos del gobierno”. Y citando al por entonces director de The New Republic, Martin Peretz, Hollander concuerda en que el turno de Nicaragua ahora “llena el profundo vacío emocional dejado por la secuencia de decepciones que constituyeron la Unión Soviética, China, Cuba y Vietnam”. Para seguir leyendo…

Ángel Velázquez Callejas: ·Joel James: Sobre muertos y dioses·

Supe por primera vez de Joel James por medio de sus libros; lo conocí personalmente en los años precarios de la primera mitad de los 90s, cuando durante el Festival del Caribe ambos participamos en el Evento teórico de historiadores locales. Allí tuve, por primera vez, la ocasión de intercambiar ideas con quien era ya un acérrimo crítico del positivo en la historiografía cubana. Más adelante, dos años después, 1994, se me dio el privilegio de conversar largas horas en Manzanillo, ciudad que veneraba por la versatilidad y difusión de las tradiciones populares. Allí hablamos sobre variados temas de la historia y la cultura regional.  Por aquel entonces James había publicado aproximadamente diez libros y un sin número de artículos y ensayos en la revista Del Caribe, de la cual era director. Entre los diversos textos narrativos, históricos, etnológico y antropológicos destacaba uno, que para mi gusto llamó la atención por el nivel del pensamiento abstracto y las complejidades metodológicas que les confería el autor. Me refiero a Sobre muertos y dioses, libro con no más de 80 páginas. Para seguir leyendo…

Sonia Behar: La caída del hombre nuevo. Narrativa cubana del período especial·

Arrufat asegura que Abel Prieto ha sido “un hombre providencial para la cultura cubana. Con suma inteligencia ha sabido implementar lo que la revolución se proponía en la cultura, pero de un modo sabio, sutil, espiritual”, labor que frente al Ministerio de Cultura ha desarrollado y perfeccionado. El propio Heberto Padilla, durante su ponencia en el encuentro entre escritores cubanos celebrado en Estocolmo en 1994, agradece la postura de Abel Prieto frente a la intelectualidad cubana: “En mi caso especifico, ha sido Abel Prieto, presidente de la UNEAC y miembro del Buró Político del Partido, quien después de veintitres años de lo ocurrido, considera que fue un error que nunca volverá a repetirse en Cuba” 😉 😉 😉 Para seguir leyendo…