Archivo de la categoría: Libros

Abilio Estévez: ·La imagen de París·

Francisco Chacón, un periodista contemporáneo a Casal, ha contado en algún lugar que en cierta ocasión le propuso hacer un viaje y este respondió con una frase que me atrevo a llamar, aunque parezca una tontería, extraordinariamente casaliana: “No quiero ir, porque no quiero volver”. Una frase conmovedora y terrible en su sencillez. Una frase que revela una áspera impotencia. Una frase proustiana si las hay, proustiana avant la lettre. Toda una concisa definición del cansancio por el viaje y, claro está, del cansancio de vivir. Para seguir leyendo…

Leonardo Padura: ·La influencia catalana hace a los cubanos fundamentalistas·

Los cubanos somos fundamentalistas por influencia catalana. Lo que más me fastidia de Cuba es precisamente ese nacionalismo: de los cubanos de dentro y de los de fuera. Los cubanos se creen que todo lo que ocurre en Cuba tiene dimensiones universales. Para seguir leyendo…

Manuel Díaz Martínez: ·El caso Padilla: crimen y castigo (recuerdos de un condenado)·

David Chericián, por cuyo libro apostaba la Uneac como alternativa al de Padilla, fue enviado por Guillén a casa de José Zacarías Tallet para que persuadiese al viejo poeta izquierdista de lo negativo que sería para la revolución que se premiara Fuera del juego. La noche del mismo día en que Chericián lo visitó –esa noche se velaba en la funeraria de la calle Zapata el cadáver del joven escritor Javier de Varona, castigado por disidente y cuyo suicidio, según la versión policíaca, se debió a frustraciones sexuales–, Tallet me dijo que fue tanta la indignación que le produjo la visita de Chericián que, después de echar a este de su casa, telefoneó a Guillén y lo increpó por pretender coaccionarlo. El poeta y cuentista Félix Pita Rodríguez, que era el presidente de la Sección de Literatura de la Uneac, me aconsejó que desistiera de votar a Padilla. Ignoro si a Cohen y a Calvo también los presionaron. Supongo que no, por ser extranjeros. Para seguir leyendo…

Jesús Gómez de Tejada: ·Comerse las uñas del yo: La escritura diarística y autobiográfica de Lorenzo García Vega·

Dentro de la –hasta ahora– escasa publicación de diarios cubanos, la posición de Rostros del reverso es singular puesto que el volumen es editado en vida del autor. Frente a esta circunstancia, los escritos diarísticos de José Martí, José María Chacón y Calvo, Ernesto Che Guevara, José Lezama Lima y Alejo Carpentier son publicados tras la muerte de sus protagonistas. Puede considerarse que García Vega registra su cotidianeidad con vistas a la edición desde el principio, puesto que la sección del libro correspondiente a 1952, primer periodo datado, es publicada en el número 31 de la revista habanera Orígenes el mismo año de su escritura. El resto aparece en 1977, aproximadamente dos años después del último lapso recogido en las entradas de la obra: noviembre de 1975. De este modo, se concibe como un diario literario destinado a la publicación. Para seguir leyendo…

Gerardo Muñoz: ·Sobre la época expresionista. Un primer diálogo con el pensamiento de Julien Coupat·

Situémonos en 1972, después de la experiencia del 68 francés y del 69 italiano, y más de una década después de la experiencia guerrillera de la Sierra Maestra en Cuba. Camatte publica un breve texto en la revista Invariance titulado “Sobre la revolución”, en el cual busca saldar cuentas con el marxismo de la lucha de clases, algo que, como hemos de suponer, no encontró su momento de legibilidad entonces. Escribía Camatte: “Ya post-1945, la revolución deja de ser una cuestión política, sino que concierne un cambio total en los modos de producción y del viviente. La toma del poder es tan solo un momento de la revolución y reducir todo a este momento conlleva pura y exclusivamente al fracaso de no poder entender que lo importante es la dimensión de la insurrección de los hombres, esto es, de las otras dimensiones de larevolución”. Para seguir leyendo…

María Cristina Fernández: ·Lilliam Moro, el Cordero de Dios y el plato de sopa·

¿Qué sería de nosotros si Lilliam Moro, con esas manos “qué poco han aprendido a retener/ en tantos años”, no nos dejara frente a nuestra puerta esta obra poética casi completa, para confortarnos en la hondura de las noches, en la soledad del día? ¿Cómo agradecerle que se haya sobrepuesto a tantos eventos , que no corroboraremos más que con su decir: sus “pequeñas desgracias, varios intentos de suicidio/ y un mal alcohólico” y haya seguido entregándonos sus palabras, “las traspasadas voces”? Para seguir leyendo…

Armando Valdés-Zamora: ·El cuerpo como memoria literaria cubana: Alejo Carpentier, José Lezama Lima y Virgilio Piñera·

El barroco ontológico otorga a Carpentier varias patentes de corso. En primer lugar lo exonera de las exigencias de una escritura de mimetismos ideológicos, no lo aleja demasiado del regocijo adánico de transcribir el Aquí natural de lo real maravilloso que sus contemporáneos latinoamericanos (re)bautizaron realismo mágico, y justifica el tono paródico y desacralizador de los mejores libros de estos años. Dicotomía porque, con la otra mano, y al mismo tiempo, escribe la epopeya de encargo que le exige la burocracia cultural de la cual forma parte, el intento fallido de la novela de la revolución cubana que es ‘La consagración de la primavera’. Para seguir leyendo…

Ebook: ·Umberto Peña·

Con un excelente travelling a través de su obra desde los 60 hasta la fecha y notas críticas de Carlos Espinosa, Reynaldo González, Liana Ríos, René A. Piñero, Yanitzia Canetti, Janet Batet, Tonel, Alfredo Triff, Wendy Navarro y Carlos A. Aguilera, aquí los dejo con un ebook sensacional: Umberto Peña, el primer libro electrónico sobre la obra del genial pintor y diseñador cubano. Para descargar en PDF & EPUB: click, click y click. Enjooooooyt 😉

Miguel Coyula: ·Mar rojo, mal azul·

Escribí esta novela a los 22 años mientras estudiaba cine en la escuela Internacional de Cine y TV, en San Antonio de los Baños. Nunca Intenté publicarla porque me “distraje” haciendo cine por 14 años. Quizás hoy la hubiera escrito de otra forma. Pero no hubiera podido emular la energía vertiginosa contenida en su narración pragmática. Releyéndola siento el desenfreno, optimismo y decepción de la juventud, a los amigos de la adolescencia que habitan un universo enrarecido, donde coexisten placer, repugnancia e inconformidad hacia el mundo que se avecina. Es una novela que le debe mucho más al cine que a la literatura. Cada oración es una imagen, un plano, su acumulación y sus transiciones están pensadas como un montaje cinematográfico. No por gusto este texto dio origen a mi primer largometraje, ‘Cucarachas rojas’, y actualmente a una película cuyo título provisional es ‘Corazón azul’. Enjoyyyyyt 😉

Diana Castaños: ·Yo sé por qué bala la oveja mansa·

Aquí los dejo con las primeras páginas de la excelente Yo sé por qué bala la oveja mansa, de Diana Castaños, recién salida por Bokeh: “La casa donde vivo es vieja, pero muy grande. Aunque eso poco importa porque mi hermana, mi madre y yo tenemos que dormir apretadas en un solo cuarto, en el primer piso, mientras que el resto de las habitaciones de esta planta están llenas de trastos. Mi padre solía vivir aquí también, pero un día se cansó de estar tan apretado. O quizás se cansó de otras cosas. Aquí hay muchas cosas de las cuales agotarse”. Enjoyyyyyt 😉

DN: ·Fidel Castro y Playboy, una relación de conveniencia·

Documentos desclasificados recientemente por el Departamento de Estado estadounidense prueban que Jimmy Carter tenía la intención de eliminar el “bloqueo económico a Cuba” si era reelegido presidente de EE. UU. en 1981, pero fue Ronald Reagan quien salió victorioso de las urnas. De acuerdo con uno de los memorandos, en una reunión en Camp David con altos miembros de su gabinete el 3 de mayo de 1980, Carter había dicho que “desearía levantar el bloqueo económico a Cuba”. Lo paradójico es que, dice Sierra Madero, Castro nunca estuvo interesado en que esos esfuerzos prosperaran. “Su modelo de plaza sitiada y de enfrentamiento con Estados Unidos era clave” para sus propósitos de controlar todo en Cuba, subraya el ensayista. Es “el malentendido” que rodeó permanentemente a Fidel Castro. Para seguir leyendo…

Manuel Sosa: ·Receta de novela cubana·

Aquí los dejo con este recetario hecho por el sublime Manuel Sosa para ayuda de compatriotas, foráneos y nagüitos. Apunten, que pocas veces los buenos consejos llegan gratis. À propos, el texto pertenece al ‘Arte de horadar’, presentado hace muy poco 😉

Jorge Brioso: ·La carne de René o el aprendizaje de lo literal·

¿Qué tipo de aprendizaje, de formación es posible en un mundo dominado por el culto al cuerpo y a la carne? El aprendizaje, la iniciación de René, como todo proceso educativo merecedor de este nombre, tiene un carácter gradual: la asistencia a carnicerías, a mataderos, luego a hecatombes humanas. Todo, en la novela, se inicia en una carnicería llamada “La Equitativa”, un establecimiento que no tiene nada de especial, “nada llamativo… igual a otros tantos expendios del ramo”. Para seguir leyendo…

Michael H. Miranda: ·Interviú a Juan Abreu·

Todos mis libros son fragmentarios y bastante inclasificables, aunque siempre las editoriales y los críticos se las arreglan para adjudicarles un género u otro. Es una cuestión de mercado, me parece. Tampoco me importa mucho. Hay quien pensará que mis Emanaciones son literatura de no ficción, pero debo aclarar que no creo que exista tal cosa. Emmanuel Carrère, que inventó ese engendro, es un buen escritor, pero es bastante farsante; ha hecho una carrera vendiendo algo que no existe: la novela de no ficción. Para seguir leyendo…

NDDV: ·La carne de Fidel·

La revolución ocurre únicamente allí donde ha sido profetizada. La profecía necesita de videntes, rapsodas y poetastros, por lo que vendrá a ser siempre el cumplimiento de algún programa artístico. Así, la “carne” de Virgilio es el signo viviente de la revolución. Es “la masa”, el eslabón que nos encadena al estrato más bajo, al pueblo –a la cola, a la cloaca–. En nuestro desamparo, quedamos expuestos a la maledicencia y el chisme: la carne es vulnerable a los ataques del verbo. Cuando mueran los ideales, seguirá existiendo la realidad última de lo cárnico. En las grandes religiones y las antiguas doctrinas, todo está sujeto a lo carnal. “¡Dadme carne y moveré al mundo!” Para seguir leyendo…