Archivo de la categoría: Revistas

Instar: ·Descarga con la revista Mujercitos·

Hace unos días Instar descargó con los integrantes de la revista Mujercitos (Uno, Dos, Tres). Revista que se vigila a sí misma y nos vigila a nosotros con el mismo denuedo que un policía vigila un huevo. Así que disfruten, y gocen 😉

Evento: ·Escritura contra el canon. Escritura contra los orígenes / José Manuel Prieto, Carlos A. Aguilera, Marelys Valencia & Cecilia Enjuto Rangel·

Bajo el título de Escritura contra el canon. Escritura contra los orígenes (password: UFLh*z9^), este evento virtual -realizado por el Saint Mary’s College- trató sobre el panorama literario cubano de los años noventa, cuando, en medio de una crisis económica y social sin precedentes, un grupo de jóvenes autores, entre ellos Prieto y Aguilera, concertaron sus energías creativas alrededor del grupo Diáspora(s), que significó una reacción de gran rigor intelectual ante el totalitarismo nacionalista que descubrían en las políticas culturales impuestas por el gobierno cubano. Para seguir leyendo…

Abel Sierra Madero: ·Interviú a Eliana Rivero / Por 30 años le di a la Revolución el beneficio de la duda·

Siempre nos asignaban un acompañante, que era miembro de la Seguridad del Estado. Yo recuerdo que el que nos tocó a nosotros en los dos primeros años, cuando fui con mi familia, se llamaba Alfredo; y Alfredo se quedaba con nosotros en el hotel Tritón. Aquella gente vivía muy bien, porque se quedaba con nosotros, comía con nosotros, iba a Varadero con nosotros, iba a los nightclubs con nosotros, bebía con nosotros (…). Recuerdo muy bien que una noche íbamos a salir y yo dije: “Yo quiero ir a ver el lugar donde cantaba el Benny”. Y me llevaron a la Virgen del Camino y por allá al Alí Bar. Entonces me di cuenta de que la gente que nos recibía y la gente que nos acompañaba trataban de buscarte acompañante si no lo tenías. Siempre querían manejarte y trataban de emparejarte con funcionarios, o gente que estaban totalmente comprometida con el Estado y la política. Para seguir leyendo…

Revistas: ·Orígenes (1944-1956)·

A ojos de Lezama, Orígenes vendría a ser la concreción de un “estado de expresión” “organizado frente al tiempo”, una “concurrencia” orquestada por lo estético. Con una retórica de ascendiente poético y filosófico cualquiera presentación lezamiana cuidó al grupo de las connotaciones circunstanciadas y militantes que recaían sobre la idea de generación en los años de jaleos vanguardistas. Pero los márgenes y planas de la revista vendrán sin dudas del desborde, y se perpetrarán en las reuniones de amigos y los almuerzos, en las lecturas de salón con aires domingueros –provinciales, provincianos, dirá García Vega–, en los homenajes y devociones a puertas cerradas, en antologías —Diez poetas cubanos (1948) y Cincuenta años de poesía cubana 1902-1952 (1952)–, en la recurrencia a la misma imprenta, y en una doctrina estética, pautada por Lezama, que atribuyó a la imago la cifra y el artefacto de comunión entre poesía y prosa, entre arte e historia, entre lo nacional y lo universal. Para seguir leyendo…

Ingrid Robyn: ·Curating an International Avant-Garde: revista de avance and the Visual Arts·

Los artículos publicados en estas revistas a menudo iban acompañados de reproducciones que los convirtió no solo en la principal fuente de información sobre el arte contemporáneo europeo, sino, también, en su primera oportunidad de contacto visual en Cuba. Este primer contacto fue restringido por al menos dos limitaciones materiales: la disponibilidad de imágenes para ser reproducidas, y el medio de reproducción en sí mismo; es decir, el hecho de que estas reproducciones fueran invariablemente en blanco y negro. Para el público cubano, la pintura de vanguardia no era más que un par de impalpables imágenes en blanco y negro estampadas en revistas literarias al lado de la publicidad para los cepillos de dientes. Era tanto un objeto de deseo como un producto de consumo que creaba la necesidad de sí misma, ya que sus implicaciones y significados artísticos a menudo se perdían en sus propios medios de circulación. Para seguir leyendo…

Armando Chaguaceda: ·Cuba: ¿Larga vida a los tecnólogos políticos?·

¿Operar de modo exclusivo -y excluyente- con las reglas de juego oficial, cómo hacen los tecnólogos políticos, contribuye a la socialización política de una ciudadanía activa? ¿Ello no reproduce -y refuerza- la legitimación del régimen autoritario que constriñe a aquella? ¿En qué medida la autorización excepcional de un debate público focalizado mantiene el protagonismo de los tecnólogos políticos? ¿Esa excepcionalidad no guarda relación con la prohibición general a experiencias similares? Para seguir leyendo…

Melissa C. Novo: ·Interviú a Atilio Caballero / Desencanto y utopía·

Cayo [Rolando Prats] propuso publicar el programa de PAIDEIA como dossier al interior de Naranja Dulce, pero no todos estuvimos de acuerdo, algunos asumimos la posición de que si publicábamos ese texto, automáticamente iban a cerrarnos. Todo ello a tenor de lo que ya estaba pasando, sentíamos que había un movimiento raro alrededor nuestro: se había prohibido el acceso a dos centros culturales, había rumores, habían llamado («emisarios») a varios para preguntarnos sobre la naturaleza del proyecto… Publicar el cuerpo teórico de PAIDEIA era «resemantizar el rizoma», rizar el rizo, hiperpolitizar algo que ya de hecho tenía una fuerte carga política a contracorriente. Era ingenuo pensar que no tendría consecuencias. Para seguir leyendo…

Ángel Pérez: ·inCUBAdora publica una edición facsimilar de ‘Naranja Dulce’·

Para comprender la significación que estos (apenas) cuatro números de la revista tuvieron –reparemos, por ejemplo, en que muchos de los nombres que se dieron cita en ella integraron además proyectos tan revolucionarios como Paideia o Diáspora(s)–, habría que retroceder a la década anterior, incluso a los primeros años de los ochenta. El impacto radical del pensamiento estalinista que triunfó en Cuba hacia la década del setenta, tanto en la esfera artística como educacional y cívica, generó una depresión cuasi absoluta de las formas de producción de saber y estéticas. La intervención del poder político –no importa ahora las estrategias desplegadas– en los dominios de la creación artística, generó una producción, en su gran mayoría, sinflictiva, cosificada, esquemática. En el terreno de la escritura literaria, los efectos de esos años setenta condicionaron una verdadera crisis en el lenguaje. Para seguir leyendo…

Yolanda Huerga & Ernesto Menéndez-Conde: ·Reseñas a Naranja Dulce. Edición facsimilar 1988-1989·

Aquí los dejo con la reseña de Yolanda Huerga (Radio Martí) y del ensayista Ernesto Menéndez-Conde a propósito de nuestro más reciente ebook, Naranja Dulce. Edición facsimilar 1988-1989: “El valor de esta recuperación se sostiene en la propia trayectoria del equipo de escritores que entre 1988 y 1989 tuvo la fuerza y el talento necesarios para abrir una grieta en la congelada política cultural cubana de los últimos 60 años. Creo también que esta edición facsimilar es una contribución muy importante para los jóvenes artistas e intelectuales de hoy, que también se interrogan sobre los proyectos culturales que movieron el ambiente habanero de finales de los 80, sin haber tenido hasta el presente la oportunidad de conocer uno de sus mejores momentos”. Gocen perversillos 😉

Ebook: ·Naranja Dulce. Edición facsimilar 1988-1989·

Con una magnífica introducción y edición de Idalia Morejón Arnaiz, aquí los dejo con nuestro más reciente ebook: Naranja Dulce. Edición facsimilar (1988-1989); una de las revistas icónicas de aquellos años, que contó con colaboraciones de Omar Pérez, Emilio García Montiel, Ernesto Hernández Busto, Atilio Caballero, Alberto Garrandés, Luis Felipe Calvo, Antonio José Ponte, Pedro Marqués de Armas, Radamés Molina, Atilio Caballero, Damaris Calderón, Rolando Prats, Rufo Caballero, Juan Carlos Flores y muuuuuuuuuuuchos, muchos, más. Disfruten. Para descargar el libro en PDF y EPUB, solo introduzcan el dedo 😉

Melissa C. Novo: ·Interviú a Rolando Prats (Cayo) / Síndrome de Estocolmo·

Se me impidió volver a publicar, para lo cual no había que hacer nada, puesto que ya existía suficiente recelo en torno a mi persona; se me dejó de invitar a ciertos lugares y ciertas actividades —sólo los amigos más cercanos se mantenían en mi órbita—, y, ya en la época de Tercera Opción y la CSDC, se me propinaron un par de golpizas en la calle. En una ocasión se me detuvo por una noche en una estación de policía, en Lealtad y Cuchillo, pues a alguien —recuerdo la escena pero no a la otra persona—, tras detenerme mientras bajaba yo por Zanja, le pareció sospechoso, raro, el libro que yo llevaba —creo que Martí en Santo Domingo, de Emir Rodríguez Monegal—; recuerdo que esa noche se fue volando, como se dice, mientras escuchaba yo, entre curioso y aprensivo, las conversaciones de mis muchos compañeros en aquella celda atestada en la que fui exquisitamente ignorado, tal vez por mi propia pinta. Su pinta tampoco a mí se escapaba. Para seguir leyendo (Uno y Dos)…

Revistas: ·Nadie parecía (1942-1944)·

En el editorial del número 10, Lezama habla del “demonio de la resistencia [que] no está en ninguna parte y por eso aprieta como el mortero y el caldo”. Y será la primera vez que se vea en la revista el nombre de José Rodríguez Feo. Aparece firmando la traducción de un artículo, nada más y nada menos, que del poeta y crítico de cine norteamericano Parker Tyler, quien se convirtiera en figura de la intelectualidad queer neoyorquina de la primera mitad del siglo XX. Recién llegado de licenciarse en la Universidad de Harvard, Rodríguez Feo trabó consorcio con Lezama Lima e hizo posible finalmente la conjunción origenista alrededor del proyecto editorial que se había incubado en publicaciones pequeñas de escasa circulación y corta vida. De todas ellas, Nadie Parecía sirve de umbral a esa obra mayor. Era la víspera de la primavera de 1944. El primer número de Orígenes ya se alistaba para la imprenta. Para seguir leyendo…

Enrique del Risco: ·Interviú a Marcia Morgado / Sobre la revista Mariel·

La revista Mariel “no tuvo una acogida cálida ni por el exilio ni la prensa, no recibió la difusión que merecían el esfuerzo y la calidad del material. Si bien hizo eco entre medios académicos interesados en las artes cubanas, no trascendió fuera de esos confines. Los latinoamericanos y españoles que hubieran podido interesarse, históricamente se han mantenido distanciados del exilio cubano; en parte por desconocimiento, por tildar al exilio de monolito derechista y porque el mito de Castro como figura redentora era todavía más fuerte en aquel momento”. Para seguir leyendo...

Pablo Argüelles Acosta: ·Las polémicas de Virgilio Piñera·

Excelente este expediente preparado por Pablo Argüelles Acosta sobre las polémicas del polémico Virgilio Piñera. Polémicas que atravesaron a Cintio Vitier, Nadie parecía, Orígenes, Heberto Padilla, Nicolás Guillén, Leopoldo Ávila, las diferentes generaciones literarias cubanas y un par de cositas más. Gocen perversillos 😉

Enrique del Risco: ·Interviú a NDDV / Viví en la Era Arenas y le conozco las entrañas·

Mariel fue el perfecto vehículo para un grupo de debutantes que no tenía la menor idea de dónde colocar sus obras. Fue un lugar de la imaginación donde reaparecían los desaparecidos y donde resucitaron Lydia Cabrera, Gastón Baquero, Severo Sarduy, Carlos Montenegro y Labrador Ruiz. Claro que esperaba ver mis concisas y fulgurantes Odas olímpicas a doble página, pero cuando me llegó la revista, las encontré apeñuscadas entre David Lago y Reinaldo García Ramos. Fue una decepción, y acaso un despertar. Sólo en tal sentido, también yo llegué en el Mariel. Para seguir leyendo…