Archivo de la categoría: Revistas

Vítor Kawakami: ·Interviú a Annabelle Rodríguez / Con ‘Encuentro’ queríamos dibujar una Cuba sin exclusiones de ningún tipo·

La revista se enviaba a Cuba a través de las embajadas, no recuerdo que ninguna nos rechazara. Allí se las entregaban a las personas que se habían brindado para repartirlas, algunas ya no están en Cuba, otras ni siquiera en este mundo, ha pasado mucho tiempo desde entonces. La verdad es que, una vez que las revistas llegaban a Cuba, a nosotros mismos nos sorprendía su recorrido, por las cartas inesperadas que nos llegaban, de gente de a pie que no conocíamos, y de lugares insólitos. Para seguir leyendo…

ChSG: ·Contracultura, arte y militancia / En torno al Colectivo Mujercitos·

Aquí les va la conversa entre Elena V. Molina, Gerardo Muñoz, Raychel Carrión, Juan Miguel Pozo & Carlos A. Aguilera sobre la revista Mujercitos, sobre su espacio de contracultura, sobre el sacrificio, el arte y las instituciones en la isla, sobre Hamlet Lavastida. Enjoyyyyt 😉

ChSG: ·Interviú a Claudia Patricia & Victor Fernández / Colectivo Mujercitos·

Aquí les va la conversa que Elena V. Molina y Gerardo Muñoz tuvieron ayer con Claudia Patricia & Victor Fernández, del Colectivo Mujercitos, desde la Chinatown Soup Gallery. La misma giró sobre la revista/colectivo Mujercitos, sobre la autonomía y las instituciones cubanas, sobre el agotamiento (o la indiferencia) del sacrificio, sobre la transgresión de las narrativas estereotipadas… Enjoyyyyyt 😉 (Imagen: Carmen Cabrera).

Revistas: ·Clavileño (1942-1943)·

El nombre de la revista fue ocurrencia de Gastón Baquero, y remite al caballo de madera con clavijas que cabalgaron Don Quijote y Sancho Panza creyendo dirigirse a una aventura redentora, en contraste con la bastedad grosera de la realidad y el poder. A los efectos de este “Cuaderno Mensual de Poesía” –subtítulo que acompañó todos los números–, la parábola quijotesca representaría también el sueño utópico de la poesía en tanto vía de redención de la humanidad. Para seguir leyendo…

Vítor Kawakami: ·Interviú a Iván de la Nuez / ‘Encuentro’ fue una ilusión transterritorial·

Encuentro permitió una cierta ilusión de no alineamiento con el maniqueísmo. De que la cultura no tenía que estar, obligatoriamente, sometida a la política ni esta constituirse en el canal principal de su legitimación. Quizá eso sea complicado entenderlo ahora, cuando estamos constreñidos entre distintos oficialismos que han sumergido a la cultura en la política. (Por lo general, una pésima política que la acaba llevando a su terreno y subordinándola). Para seguir leyendo…

Ray Veiro: ·Contra ‘Mujercitos’·

Los Mujercitos son radioactivos y pirotécnicos: hay divas inclusivas y frikis inadaptados; hay niñas rebeldes y niños que empujan a otros barranco abajo; hay críticas y criticones; hay tiradera, conspiración, illuminatisstalkershaters y todas esas palabritas elvisprelianas. Hay chicos sucios y muchachas con moniliasis; debe ser el agua de La Habana, porque los Mujercitos, en todo caso, nacieron de un alacrán de Arizona: este clima les da jaqueca, que es lo mismo que ganas contenidas de quemar policías orientales, explotar el Capitolio o el Calixto García, antes que hacerse fotos con May Reguera. Para seguir leyendo…

Vítor Kawakami: ·Interviú a Jorge Luis Arcos / La revista ‘Encuentro’ se convirtió muy rápidamente en un referente para la intelectualidad cubana tanto dentro como fuera de la isla·

Sucedieron en Cuba, antes de mi partida, algunas cosas que apresuraron mi radicalización. Le congelaron un tiempo el pasaporte a mi esposa, no le daban el permiso de salida. Se me acercaron algunos “colegas” a provocarme. Finalmente, el representante de la seguridad por La UNEAC me citó en mi oficina de la revista un viernes a la tarde (yo partía hacia España el domingo) y allí me dijo que ellos pensaban que yo iba a trabajar en la revista Encuentro. (…) Después, en el aeropuerto, sí fueron más groseros. Al menos para mí ese fue el límite que rebasó la copa. Y ya después, en Madrid, consumada mi pertenencia al Consejo de Redacción, y al publicar algunos textos cuando la llamada guerrita de los emails, sí me atacaron frontalmente (y bajamente para siempre) desde La JiribillaPara seguir leyendo…

Revistas: ·Verbum (1937)·

Según José Antonio Portuondo, compañero de clases del autor de Paradiso en la Universidad de La Habana, la revista despertó suspicacias entre algunos estudiantes y profesores que iban a buscar en ella los prometidos textos sobre derecho (que hubo, pero pocos), y les sobrevenía la reluctancia de la poesía y el hermetismo del verbo barroquizante. Una broma llegó incluso a correr entre los detractores: en lugar de Verbum, podían haberla llamado Plomum. Había nacido la poética lezamiana. Para seguir leyendo…

Vítor Kawakami: ·Interviú a Manuel Díaz Martínez / Yo pensaba que al exilio cubano le sería muy útil un espacio de pensamiento y debate como Encuentro”

Publicados sin interrupciones desde Madrid durante 13 años, entre junio de 1996 y septiembre de 2009, los 54 números de la revista Encuentro de la Cultura Cubana se convirtieron en el espacio más importante para la práctica cultural de escritores y artistas cubanos dispersados por el mundo. Su principal fundador, Jesús Díaz, concibió el proyecto con el claro propósito de evitar que la fragmentación de la cultura cubana se hiciera definitiva, después de tantos años de divisiones aparentemente irreconciliables… Para seguir leyendo…

Rafael Rojas: ·La revista ‘Encuentro’ y las políticas de la memoria·

En sectores reformistas, la publicación fue vista, inicialmente, como una torpeza o un obstáculo –es el tono del artículo de Rafael Hernández “Elefantes en cristalería”, publicado en La Gaceta de Cuba en 1996–, pero en los altos mandos ideológicos y políticos fue entendida como un ataque. Las evidencias documentales de aquella hostilidad son múltiples y tal vez su mejor síntesis sea el folleto Encuentros, desencuentros (2002), firmado por José Antonio García Miranda, publicado por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) y agregado al expediente del magazine electrónico La Jiribilla. Para seguir leyendo…

Vítor Kawakami: ·Interviú a Pío E. Serrano / Encuentro de la cultura cubana·

Fueron dos las razones que me alejaron de la dirección de la revista. En primer lugar, digamos, el temperamento vehemente de Jesús, tendente incluso a cierto autoritarismo –creo que como resultado del carácter que se dotara durante sus muchos años en Cuba dirigiendo distintas gestiones culturales–, aunque ello no me distanciaba del proyecto en sí, ni de mi relación con él. Por esta misma razón, también abandonaron Encuentro el poeta y editor Felipe Lázaro y el periodista Carlos Cabrera, el primero de su puesto de secretario de la Asociación y el segundo de secretario de Redacción. Por mi parte, consideré, y esta es la segunda razón, que debía dejar a Jesús que lo condujese en solitario, proteger nuestra amistad y concentrar mi tiempo y esfuerzo en Verbum. Para seguir leyendo…

Revistas: ·Cubista Magazine (2004-2006)·

La revista electrónica Cubista apareció en línea entre la primavera de 2004 y el verano de 2006. Fue idea y quehacer del escritor Néstor Díaz de Villegas y la investigadora y crítica Esther María Hernández. Aunque pensada para salidas trimestrales, en sus dos años y medio figuraron en la web sólo cinco números. Su más bien efímero transcurrir, sin embargo, no le desmerece un lugar muy particular en la constelación de ezines culturales cubanos. Proyecto eminentemente diaspórico, se hizo desde Los Angeles, Estados Unidos, traccionado por escritores cubanos expatriados desde distintas ciudades del mundo, ya enviando sus textos, ya gestionando o proponiendo ideas. El grupo de consejeros incluía a Idalia Morejón desde São Paulo, Carlos A. Aguilera desde Dresden, Ernesto Hernández Busto y Rolando Sánchez Mejías desde Barcelona. En Los Angeles se hallaban, además de su director, Enrico Mario Santí y David Landau, este, un editor y escritor estadounidense. Para seguir leyendo…

Edgar Ariel: ·Nuevo número de la revista ‘Q de cuir’, desnaturalizando saberes hegemónicos·

La teoría queer, fórmula epistemológica creada por la teórica feminista Teresa de Lauretis a principios de los noventa, se derivó de la apropiación del insulto queer al uso por entonces en Estados Unidos. Esta apropiación construyó una reflexión crítica en torno a los regímenes de normalización del cuerpo. El proceso de resignificación de ese término, insultante y peyorativo, derivó en un desplazamiento epistémico de lo queer a lo cuir. Como una necesidad decolonial latinoamericana, lo cuir empezó a modelarse, en los años iniciáticos de este siglo, como una noción fluida, necesariamente cambiante, que cobra efecto, es efecto, en su condición nómada. Para seguir leyendo… y para descargar el número 8 de la revista… (Imagen: Rachel Gutiérrez).

Leandro Estupiñán: ·¿Por qué me gusta y no me gusta Lunes?·

Sobre la reunión entre creadores y representantes del poder político, sobre la importancia de conciliar ideas, Lunes había llamado la atención desde muy temprano. Sus colaboradores sentían la urgencia de esclarecer ciertos principios del arte y la literatura en una época marcada por el espíritu y la violencia revolucionaria. Así lo dejó saber  Guillermo Cabrera Infante, que era su director y había sido por un breve tiempo la cabeza en la Dirección de Cultura del Ministerio de Educación, una especie de antesala del Consejo Nacional de Cultura y del Ministerio de igual rama que al fin se fundó en la década siguiente. Para seguir leyendo…

Revistas: ·Revista de Avance (1927-1930)·

La Revista de Avance intercala un discurso crítico, político-social sin ortodoxias ni desbordes, inclusivo y dialógico con los imaginarios de la nación –algo que Casanovas adjudicó a la heterogeneidad ideológica del equipo editorial–, concurrentes en la convulsa realidad de la que Juan Marinello llamó “década crítica”. Las transgresiones de la escritura, la grafía, la ortografía, la retórica y hasta la sintaxis, el rechazo a la oratoria y la vulgaridad, no fueron simples efectismos. Tras ello emergía la necesidad de cambiar los “valores gastados”, la apuesta por un arte nuevo, las reformas de la institución docente, el antimperialismo y la unidad latinoamericana, entre otros, que exigía una generación también emergente. Eran los ecos de la Protesta de los Trece, que plasmaba en la letra de la “Declaración” de 1927, el programa de la Vanguardia en Cuba, articulado en la praxis de la Revista de Avance. Para seguir leyendo…