Ramón Hondal: ·El Ferdydurke cubano de Gombrowicz·

Sentí que la posibilidad de hacer ver a los lectores cubanos eso que Steiner llama “el lugar secreto”, en este caso con Witold Gombrowicz, me había sido dada con la publicación de Ferdydurke, y que yo como puente tenía una oportunidad impostergable. Al ver el libro finalmente terminado, pese a todos los defectos editoriales de los cuales yo era totalmente culpable, se me antojó una emoción parecida a la que tal vez sintieron Gombrowicz y Virgilio Piñera cuando recibieron los primeros ejemplares del Ferdydurke de la Editorial Argos, allá por el lejano 1947. Para seguir leyendo…

CHisp: ·Dossier Arquitectura de La Habana·

Coordinado por Malva Flores y con textos de Joaquin Ibáñez Montoya, María José Pizarro Juanas, Óscar Rueda Jiménez, Ada Esther Portero Ricol, Mirelle Cristóbal Fariñas, José Antonio Yánez Balbuena y Fernando Vela Cossío, aquí les va el más reciente dossier de la revista española Cuadernos Hispanoamericanos dedicado a la arquitectura de La Habana, esa ciudad-residuo. Disfruten perversillos 😉

DDC: ·Así es como la Seguridad del Estado busca testigos para procesar a un periodista independiente·

Un entrevistado por un equipo de la revista La Hora de Cuba grabó el interrogatorio de dos agentes de la Seguridad del Estado que lo visitaron en su barrio sin electricidad en Nuevitas, Camagüey, después de que dos periodistas independientes expusieran la situación de la vecindad en redes sociales. Para seguir leyendo…

Fonógrafo: ·Pakumba / Chocolate MC·

Más de lo mismo (y quizás, menos de lo mismo), pero Chocolate no deja de ser un fenómeno social. Aquí les va: Pakumba, lo último del autodenominado Rey de los reparteros. Disfruuuuuuten, si pueden 😉

Frieze: ·Cómo Susana Pilar canaliza la muerte y la diáspora / Interviú·

Aunque soy naturalmente mi primera referencia, el trabajo no es solo sobre mi historia personal o familiar; también se trata de todos los migrantes que se han ahogado en el mar, así como de aquellos que llegaron a tierra firme. En la presentación, no soy un cuerpo sino muchos cuerpos: el cuerpo de África, de China, de Cuba. El cuerpo del migrante. Para seguir leyendo…

Martha Luisa Hernández Cadenas: ·Interviú a Nara Mansur·

La teatrología creo que me ha dado la posibilidad de problematizar, de vivir la escritura en su contradicción, su incertidumbre, la posibilidad de creer que escribir es una zona bastante fecunda de generar preguntas, enunciar problemas a través de un artificio; a veces me ilusiono y quiero creer que ciertos poemarios pueden ser una “obra de tesis”, una nouvelle, una tragedia o un folletín, o una declaración a la manera de un texto casi jurídico… Hay una puesta en crisis de lo genérico, así y todo sin límites, así y todo contaminadas, liminales palabras, situaciones. También siento que pertenezco, me pienso más, en la idea de escritura / escrituras que de literatura. Para seguir leyendo…

Carlos A. Aguilera: ·El comandante soft: entrevista a Abel Sierra Madero·

Fidel Castro es una invención, una fantasía que construyeron y vendieron corporaciones de la comunicación como The New York TimesPlayboyCBS, entre otras. Castro fue un producto de la Guerra Fría, una suerte de commodity, un producto que respondió a necesidades específicas tanto de los grupos liberales como de los conservadores. Y esto se conecta con tu primera pregunta en lo que respecta a esas fases de adoración y demonización. Fuera del contexto de la Guerra Fría el dictador cubano es un personaje anacrónico, hasta ridículo. Anthony de Palma le adjudicó a Herbert Matthews y The New York Times la producción de la fábula; pero creo que esa invención fue un poco más compleja. El periodista John P. Wallach recogió esa pulsión, mucho antes de que Anthony de Palma escribiera su libro. Aunque es algo trillado, decía Wallach “hay que decir, que si Fidel Castro no hubiera existido, lo hubiéramos tenido que inventar. El hecho es ese, que lo inventamos.” Para seguir leyendo…

Gerardo Muñoz: ·Gloria y Revolución en un cuento de David Viñas: ‘Sábado de Gloria’ en la Capital (Socialista) de América Latina·

‘Sábado de Gloria’ debe ser leído como una retórica alternativa a las poéticas de aquellos años en libros como Los Años Duros de Jesús Díaz o Condenados de Condado de Norberto Fuentes, dos modelos del realismo tradicional ajustado a la euforia iniciática de la Revolución. Como en la mesa redonda sobre el subdesarrollo que funciona también como emblema irónico en el filme de Tomás Gutiérrez Alea, y donde por cierto podemos ver la gestualidad y la retórica de Viñas; ‘Sábado de Gloria‘ es su correlato literario, acaso uno de los pocos textos que ha intentado poner en escena el raro experimento de unir vanguardia estética y política: corporizar la Revolución Cubana, de volverla collage, capturar las imágenes de sus gestos. Para seguir leyendo…

Guamañanga al ataque: ·Baboso y enfermante·

Martica Minipunto: ·Algo así como una sex tape profunda·

Un amigo me recomienda que hable de sexo. Lo dice como lector y como escritor. Temáticamente, el dispositivo pornográfico le ha dado buen resultado. A mí, desde hace mucho me interesa más el sexo como proceso de seducción y ritual de apareamiento fetichista, que como literatura. Me interesa cómo se instaura el sexo en WhatsApp o en Messenger, y en la vida experimento el amor con la lengua de mi novia. Para seguir leyendo…

Roberto Garcés Marrero: ·Los primeros años de la Revolución cubana y la UMAP·

Las UMAP fueron la coagulación de las concepciones de la época sobre el papel del trabajo en la conformación del hombre revolucionario y de la nueva sociedad, llevadas a su límite extremo, por cuanto cumplieron una labor punitiva totalizadora, como parte del aparato tanto ideológico como represivo del Estado revolucionario, y sus efectos en la sociedad cubana aún están por dilucidar. Queda mucho por estudiar sobre este tema, tan silenciado por la oficialidad cubana. Para seguir leyendo…

Jorge Peré: ·Mea culpa: sobre ‘El fin del Gran Relato’·

La crítica de arte en Cuba y en buena parte de la diáspora –me atrevo a decir–, cuando ha pretendido desmitificar y hacerle un ajuste de cuentas a la nomenklatura cultural del proceso, ha terminado mordiéndose la cola, entrampada en los sitios comunes de su propia textualidad. Y es que pretendiendo leer los conflictos manifiestos en la producción simbólica de turno, recurre a un mismo paradigma, casi mecánicamente, el cual coloniza sus posibilidades de imaginar otros significados y actualizar su propuesta teórica. Esos términos y conceptos que, como utopía, de tanto (ab)uso, asisten ya no tanto al desgaste como sí al vacío de su enunciación. Para seguir leyendo…

Alfredo Triff: ·El lastre de la culpa negra de la nación cubana·

En el caso cubano no hay una sola nación sino dos naciones: una actual y otra en falta. Una actual y presente, que es la nación blanca del castrismo; nación que reprime a otra que existe como potencialidad. Ésta es la nación negra, con su Langston Hughes, su Malcom X y su Black Power cubanos. Nación racial negra que habita en el ser-negro sin ambajes ni miedos a reproches blancos, y que corresponde a una posibilidad futura. La historia de estas dos naciones, blanca y negra, es traumática, porque una es esclavista y la otra esclava. Una mantiene el poder mientras que la otra es oprimida. Y es que la memoria blanca republicana no está exenta del efecto tóxico del trauma. La nación blanca republicana no sufrió el escarnio de la esclavitud pero fue ejecutora de la transgresión esclavista. Como esa culpabilidad no puede olvidarse se reprime. Por lo tanto el efecto tóxico de la CULPA llega a las dos naciones. Para seguir leyendo…

FreeCinema: ·Taller de Línea y 18 / Guillén Landrián·

Aquí los dejo con uno de los últimos trabajos que realizara Nicolás Guillén Landrián antes de ser expulsado del ICAIC: Taller de Línea y 18. Corto que es puro ruido, puro martillazo, puro ensamblaje, pura negación… En este caso la de los trabajadores del taller que, junto a los policías del ICAIC, desaprobaron el documental. Enjoyyyyyyyyyyyt 😉

Carlos Lechuga: ·Fallo técnico·

El cine estaba lleno, lleno de gente obediente que miraba a la pantalla. Pero también había muchas personas interesadas en tocarse mirando a las señoritas de al lado. No sé por qué la función empezó a demorarse y no empezaba. Todos mirando a la pantalla esperaban y se entretenían hablando entre ellos o mirando las pequeñas broncas y trifulcas que se formaban entre el público decente y los señores calurosos, una especie de desamparados sucios, que no paraban de tocarse el pantalón. Cada cuatro segundos los voyeurs eran descubiertos y no les quedaba otra opción que huir. Ante los ojos de todos se escuchaba un grito mientras salía uno y otro. Mi entrada me la había comprado Claudia, mi ex mujer, que me estaba esperando en una silla de platea. Cuando me siento a su lado, ansiosos por ver el resultado de mi corto, me doy cuenta que a mi izquierda y detrás estaba este director de cine español tan gracioso, ameno, delgado, de unos sesenta años que no parecía tan mayor. David no me había visto, lo saludo. Para seguir leyendo…